Biblioteca Arata

El proyecto de Puesta en Valor

En el año 2005 la Biblioteca Central de la Facultad se hizo cargo de la Biblioteca Arata; desde ese momento, se están desarrollando tareas con el fin de alcanzar los siguientes objetivos:

  1. Diseñar e instrumentar el plan de conservación de los libros y fotografías.
     
  2. Catalogar y describir detalladamente toda la colección, y desarrollar una interfaz de búsqueda en Internet que permitirá a los investigadores interesados saber qué obras están disponibles en la colección.
     
  3. Organizar el funcionamiento de la Biblioteca Arata, su administración y reglamentación de uso.
     
  4. Difundir la colección a nivel nacional e internacional.

El plan de conservación

El primer paso realizado fue diagnosticar el estado de conservación de la colección. Le siguió el diseño del plan de conservación y su puesta en marcha e implementación, que fue realizado gracias al apoyo económico de la Facultad de Agronomía de la UBA y del Programa para Bibliotecas y Archivos Latinoamericanos que administra el David Rockefeller Center for Latin American Studies, Harvard University, a través de un fondo de la Andrew W. Mellon Foundation.

Este plan posibilitó optimizar las condiciones de almacenamiento de la colección adecuando la infraestructura edilicia a las recomendaciones expresadas en el diagnóstico de conservación realizado por una especialista; se sometieron al proceso de conservación los 14.522 libros de la colección; además 1490 volúmenes fueron limpiados hoja por hoja; se proveyó almacenamiento especial a 305 volúmenes considerados más frágiles, en cajas realizadas de manera artesanal a medida, con materiales que cumplen las normas requeridas por los estándares de conservación.

Se remodeló el edificio donde funciona la Biblioteca, dado que las paredes estaban muy deterioradas por la humedad. Mediante el uso de Durlok se dividieron los 100 m2 que ocupa la colección, generando un espacio para la consulta de los libros. Se instalaron deshumidificadores y ventiladores de techo para mantener la humedad y la temperatura en valores estables que eviten el desarrollo de plagas, se renovó toda la instalación eléctrica, se instaló un sistema de cámaras con grabación digital, y un sistema para el control de incendios y de intrusos. Se instalaron mosquiteros, y se taparon todas las posibles entradas de insectos, y se cerraron herméticamente las ventanas.; se instalaron cortinas back-out para evitar que los libros reciban luz. Como parte del plan de conservación, se establecieron una serie de normativas que -se espera- aseguren la conservación de las obras a lo largo del tiempo, y que ya han sido puestas en práctica: de manipulación de los libros durante la consulta, de manipulación durante la limpieza, de limpieza contínua de los libros, de limpieza del edificio, de tratamiento en caso de vestigios de plagas, de seguridad (contra incendios y contra intrusos), entre otras.

El plan de catalogación

Por tratarse de obras muy antiguas, muchas requieren una identificación y descripción minuciosa para lo cual existen normas de descripción especiales, a diferencia de las que se aplican corrientemente en las Bibliotecas, dado que cada ejemplar es único, por su historia, por su proceso de manufactura, por las notas que dejaron en él los sucesivos dueños.

Es por ello que el equipo de bibliotecarios de la Biblioteca Central decidió traducir las normas Descriptive Cataloging of Rare Materiales (Books)/Association of College and Research Libraries), y basándose en ellas definió la política de catalogación, adaptando el formato bibliográfico BIBUN que utiliza la UBA para posibilitar la catalogación de las obras anteriores a 1830 utilizando estas normas. Se desarrolló un software que permite realizar el control de autoridades de los nombres de autores e impresores antiguos, para posibilitar su normalización y posterior búsqueda y recuperación por parte de los usuarios.

El plan de catalogación y descripción de toda la colección, así como la organización del funcionamiento de la Biblioteca Arata para posibilitar la consulta de la colección, se llevará a cabo, nuevamente, con el apoyo económico de la Facultad y del Programa para Bibliotecas y Archivos Latinoamericanos de la Harvard University.