Análisis del libro:
“EL BANQUERO DE LOS POBRES: Los microcréditos
y la batalla contra la pobreza en el mundo” de Muhammad Yunus. [0]
Aníbal Astudillo, Damián Cagnoni, Nicolás Demey,
Ana María Henry, Adrián Romano y Juan Francisco Veiga[00]
Preliminares
Alguien, desde el anonimato, sostuvo “no hay mayor
pobreza que la de acaparar”. Siguiendo esa línea de pensamiento,
hemos enfocado este trabajo con el firme objetivo de socializar
las ideas vertidas por Muhammad Yunus.
Con el correr de las páginas, el lector, además de
cautivarse con los propios pensamientos del reconocido autor, podrá
ir descubriendo –tal como nosotros lo hicimos y ha quedado asentado
en la conclusión-, que el problema de la pobreza, más que con dinero,
se soluciona con valores e ideas. Dentro del ámbito de estas últimas
–las ideas- lo más importante es innovar, ser creativos, buscar
nuevas respuestas para las preguntas de siempre y, esto último,
se puede lograr con un cambio de paradigma: no se trata de una empresa
sencilla, lo sabemos. Si hasta el mismísimo Albert Einstein lo advirtió
cuando sostuvo “es más fácil desintegrar un átomo que romper un
prejuicio”.
No obstante, creemos que vale la pena el esfuerzo
porque, al cabo, “no hay peor fracaso que el no intentarlo”.
Unidad I
Comentario del libro
El presente trabajo tiene como objetivo abordar
el cambio del paradigma económico convencional, a partir del cual
el economista Muhammad Yunus se propone erradicar la pobreza de
la humanidad. A lo largo de su libro, titulado “El banquero de los
pobres”, relata su propia experiencia y la puesta en práctica de
sus teorías económicas y políticas sociales para tal fin.
El contexto específico a partir del cual el profesor
Yunus comienza su lucha contra la pobreza y formula estas teorías
fue durante la hambruna que azotó a Bangladesh en 1974 (hoy en día,
uno de los países más pobres y poblados de mundo), país que se encontraba
inmerso en una coyuntura de crisis política y social, en búsqueda
de la independencia de Pakistán Oriental.
Mientras se desempeñaba como profesor de Economía
en la Universidad de Chittangong, cercana al pueblo de Jobra donde
la pobreza alcanzaba niveles altísimos, concentró su esfuerzo en
comprender la vida social y económica que aquellas personas desarrollaban
en ese humilde pueblo, para concluir en la desarticulación de las
teorías económicas clásicas que enseñaba a sus alumnos y desarrollar
nuevas teorías que se apliquen en la realidad económica de los sectores
más marginados de la sociedad, implementando un sistema de microcréditos,
que son créditos solidarios sin garantía destinados hacia las clases
más necesitadas para que puedan realizar una actividad independiente
y creativa. Este sistema se consolidó en el año 1976 con la fundación
de su banco, pronto reconocido como el “Banco Grameen”. Desde entonces,
se han distribuido más de seis mil millones de dólares en préstamos
a 6,95 millones de prestatarios en el mundo.[1]
Asimismo, su principal postura se vincula con la
inserción de las clases pobres como protagonistas activos de la
economía mundial, incorporando la financiación como derecho humano
y sustento de la creatividad potencial de aquellas personas. Es
difícil pensar en el esfuerzo que conlleva generar este tipo de
revolución económica y social dentro de una sociedad ampliamente
capitalista y preocupada por el beneficio individual, y donde las
herramientas que emplea el Estado no alcanzan para cumplir los objetivos
que se proponen para erradicar la pobreza.
Los ideales de Yunus fueron funcionales al desarrollo
e integración de las clases más pobres a un sistema financiero que
rompía con los esquemas tradicionales. Naturalmente, en un principio
se dudaba del éxito de un sistema basado en el préstamo de capital
a sectores que no disponían de respaldo alguno para hacer frente
a la devolución del mismo. Lo revolucionario de Yunus no fue sólo
mostrar que si podían rembolsar ese dinero que recibían, sino también
que este sistema generaba un compromiso entre aquellas clases pobres
en función de desarrollar un mecanismo que les permita mejorar su
calidad de vida y la independencia económica.
Problemas
A lo largo del libro, el autor propone resolver las
siguientes problemáticas:
- El divorcio entre las teorías económicas clásicas y los efectos
de su aplicación en la vida cotidiana de las personas. La teoría
económica está enfocada en los países ricos, dejando de lado a
los pobres y su inserción en el sistema económico mundial;
- La banca financiera convencional está basada en un sistema
de garantías y avales, excluyendo a los pobres del mismo. Este
hecho deriva en la solución más común denominada loan shark,
es decir, se acude a prestamistas con intereses desde un 5
% semanal hasta un 30 % mensual. Por lo tanto, el proceso productivo
en los que se involucran estas personas o microempresas necesitan
ser altamente rentables para poder subsistir, canalizando gran
parte de esta rentabilidad a la persona que ofrece el financiamiento.
Yunus critica también el sistema bancario actual fundamentando
que no está pensado para personas analfabetas (como en general
ocurre en esta clase social), dado que se deben rellenar formularios
e impresos para solicitar un préstamo;
- La visión cortoplacista, el exceso de burocracia y las permanentes
modificaciones en la normativa bancaria tradicional;
- La estratificación socio-cultural existente, producto de factores
religiosos o tradiciones culturales ancestrales, limita la inserción
de esas personas al aparato productivo. Asimismo, reconoce la
restringida inclusión de la mujer en el mercado laboral y la actividad
económica a nivel mundial. Cabe destacar que las mujeres aportan
el 67% del trabajo del mundo, ganan el 10% de los ingresos del
mundo y poseen sólo el 1% de la propiedad del mundo;[2]
- El rol del Estado no es efectivo en cuanto a políticas sociales
activas. Se centra en políticas clientelistas. Concibe al Estado
como distribuidor inequitativo de los recursos disponibles e ineficientes
en la aplicación de las herramientas para erradicar la pobreza.
Información acerca de Muhammad
Yunus y el Banco Grameen
Muhammad Yunus nació el 28 de junio de 1940 en Chittagong,
lugar donde se desarrollaba el centro económico de lo que entonces
era la Bangladesh Oriental. Estudió en la Universidad de Chittagong
y obtuvo el doctorado en la Universidad Vanderbilt a la que había
podido acceder gracias a una beca Fulbright. Posteriormente, fue
profesor en Tennessee de Estados Unidos. En 1971 regresó a Bangladesh,
que se había independizado, para ejercer la profesión docente en
la Universidad de Chittagong, donde ocupó el cargo de Director del
Departamento de Economía Rural hasta 1989.
En 1974 propuso una forma de organización social
para aldeas rurales denominada "Gram Sarker" (gobierno
rural). La propuesta demostró ser practicable y útil, por lo que
en 1980 fue adoptada oficialmente por el gobierno de Bangladesh.
Desde esa época, comenzó a tomar conciencia de que sólo se puede
salir de la pobreza superando las leyes del mercado y proporcionando
microcréditos.
M. Yunus fue galardonado con el Premio Nobel de la
Paz en el año 2006 “por sus esfuerzos para incentivar el desarrollo
social y económico desde abajo con la utilización de programas económicos
innovadores, como son los préstamos en la modalidad de microcréditos”,
según indicó el Comité. Asimismo, se señaló que "todo individuo
sobre la Tierra tiene tanto el potencial como el derecho de una
vida digna. Entre distintas culturas y civilizaciones, Yunus y el
Banco Grameen han mostrado que incluso los más pobres entre los
pobres pueden trabajar para construir su propio desarrollo".[3]
Por último, con respecto al Banco Grameen, el Comité
recalcó que "el crédito es un arma rentable para combatir la
pobreza y funciona como un catalizador en el desarrollo general
de las condiciones socioeconómicas de los pobres que han quedado
fuera de la órbita de los bancos, por ser pobres".[4]
Hipótesis
La hipótesis central de este trabajo sostiene que:
es posible la erradicación de la pobreza mediante la voluntad
política real para la organización y distribución de la riqueza.
En función de dicha hipótesis vertebral, se desprenden
otras complementarias; a saber:
- El sistema bancario tradicional, en cuanto a la estructura
financiera se refiere, no responde a las expectativas crediticias
de los que, económicamente, menos tienen y más necesitan;
- La formación y las garantías no son requisitos excluyentes
para acceder a los diversos mecanismos de crédito;
- La inserción de la mujer como protagonista en la actividad
económica, refuerza la capacidad productiva tanto a nivel familiar
como social;
- El sistema de subsidios y planes sociales desalientan el
espíritu emprendedor potencial que todo ser humano, independientemente
de su escala social, tiene incorporado por naturaleza. Este hecho
no sólo mantiene sino que incrementa el nivel de pobreza.
El profesor Yunus confirma todas estas hipótesis
a partir de una serie de vivencias personales. En una primera instancia,
Yunus busca concentrarse en satisfacer su deseo de ser útil a aquellas
personas que morían de hambre y tratar así de aliviar su culpa.
Su intención desde un principio nunca fue convertirse en un prestamista
sino solucionar un problema inmediato y concreto.
Para ello, junto a un puñado de sus estudiantes,
realiza un trabajo de campo en la aldea cercana a la Universidad
de Chittagong llamada Jobra, que consistía en estudiarla y tratar
de conocerla en diversos aspectos sobre su economía y condiciones
sociales, con el fin de mejorar la calidad de vida del lugar con
proyectos e ideas creativas. Con el transcurso del tiempo, llega
a la conclusión de que aquellas personas que se encontraban en la
peor de las pobrezas y que sólo contaban con su fuerza de trabajo
como único medio de subsistencia, al no poder entrar en el circuito
financiero, se veían obligadas a obtener el capital necesario para
continuar con sus procesos productivos dentro de un circuito extraoficial
de prestamistas. Estos últimos, al aplicarles tasas usurarias terminaban
hundiendo aún más en la pobreza a aquellas personas.
Atento a ello, al profesor se le ocurre buscar la
forma de prestarles a esos pobladores el dinero necesario a tasas
que le permitieran devolver puntualmente el dinero tomado y mejorar
su nivel de vida. Para dar este paso fundamental, era necesario
encontrar la forma de garantizar la devolución de estos préstamos
sin ajustarse a las normas que rigen el circuito financiero oficial,
es decir garantizar estos préstamos sin avales y/o garantías tangibles
ya que las personas a las que estaban dirigidos, no las poseían.
La manera de hacerlo fue acercándose a las personas más necesitadas
en lugar de esperar que ellas se acudieran a pedir estos préstamos,
utilizando un sistema de pequeños grupos de solidaridad que genera
un círculo de cooperación entre las personas integrantes asegurándose
que, a través del compromiso social compartido, los reembolsos de
estos préstamos fuesen cumplidos. De este modo, se lograron altos
índices de cumplimiento sin recurrir a las normativas clásicas del
sistema financiero oficial.[5]
Cabe destacar que Yunus centra su análisis en la
figura de la mujer, inmersa en la pobreza y limitada en diversos
ámbitos por la cultura bengalí, debido a las normas del purdah[6].
Son ellas, según el autor, quienes sufren de forma más pronunciada
la pobreza y se adaptan mejor y más rápido que los hombres al proceso
de autoasistencia, intentando asegurar el porvenir de sus hijos
con más eficacia. Al mismo tiempo, logran demostrar mayor constancia
en el trabajo, lo que redunda en un reaseguro en el cumplimiento
de la devolución del dinero prestado. Actualmente, el 97% de los
préstamos del Banco Grameen se otorgan a mujeres.[7]
El autor, a través de su trabajo de campo, analiza
también las implicancias de los planes de asistencia social del
Estado, los cuales están dirigidos no a los estratos inferiores
de la pirámide de pobreza sino a los intermedios y en distribuciones
heterogéneas de pobreza, que indefectiblemente terminan trasformándose
en instrumentos de políticas asistencialistas brindando beneficios
sólo para el actor que se encuentra en la escala superior de la
referenciada pirámide. Es decir que orienta su ayuda a través de
la formación de grupos homogéneos de personas con las mismas necesidades.
Los decisores gubernamentales, un gran número de
ONGs y los consultores internacionales suelen empezar la lucha contra
la pobreza poniendo en marcha programas de formación sumamente complejos,
partiendo del supuesto de que las personas son pobres porque carecen
de habilidades suficientes. De algún modo, se abusan de esta formación
ya que crean más puestos de trabajo para los miembros organizadores
sin direccionar los beneficios hacia los más necesitados.
Los funcionarios y empleados de las instituciones
multilaterales de ayuda exterior tienden a adoptar una actitud dominante
y arrogante ante los países que ayudan, paralizando de este modo
las iniciativas propias de aquellos países. En este sentido, como
sostiene M. Yunus:
“Según la estimación de una institución de investigación
de Bangladesh, de los mas de 30 mil millones de dólares recibidos
por nuestro país durante los últimos 26 años en concepto de asistencia
de donantes extranjeros, el 75% no se gasto en Bangladesh, sino
que se dedico a maquinaria, artículos y consultores del propio
país donante. La mayoría de las naciones ricas utilizan sus presupuestos
para ayuda exterior para emplear a personas de su propio país
y vender sus propios productos; La reducción de la pobreza pasa
a ser un objetivo secundario. El 25% que se gasta en Bangladesh
suele ir a parar directamente a una muy reducida elite de proveedores,
contratistas, consultores y expertos locales. Los miembros de
esa elite utilizan gran parte de ese dinero para comprar bienes
de consumo fabricados en el extranjero, lo cual no ayuda a la
economía ni a la población trabajadora de la población. Además,
existe la creencia muy extendida de que un considerable pedazo
del pastel de dinero los donantes acaba (en forma de comisiones
clandestinas) en los bolsillos de los funcionarios y de los políticos
que ayudan a que se decidan ciertas compras o a que se firmen
determinados contratos.” (Yunus, M., 2006: p. 136)
Sirve también como ejemplo, los resultados de las
políticas asistencialistas aplicadas en países primermundistas como
Estados Unidos donde se desincentiva la salida del sistema de sus
beneficiarios, ya que al estar en un programa de asistencia social
se cierran todos los accesos (incluso la opción de retirarse del
mismo), transformando a la persona en prisionero no sólo de la pobreza,
sino también de quienes deberían ayudarlo.
Los datos relevados nos dan un panorama de lo corrupto
e ineficiente que son los proyectos financiados por la política
exterior. En contraposición, se explicitan variadas alternativas
para lograr el objetivo fundamental de erradicación de la pobreza
y dignificación de la persona.
Objetivos
Teniendo presente que el objetivo central del libro
de M. Yunus es difundir la teoría del microcrédito como herramienta
financiera para la erradicación total de la pobreza extrema y el
hambre, cabe destacar la existencia de objetivos secundarios
orientados al logro de esta gran meta:
- Demostrar la ineficacia del sistema financiero convencional
para la erradicación de la pobreza y el mejoramiento de los niveles
de vida de la población pobre. De esta manera, el Banco Grameen
tiene como objetivos proveer servicios financieros a los pobres
(y, en especial, a las mujeres) y ayudar a combatir a la pobreza,
manteniendo un negocio rentable. Se trata pues de un objetivo
compuesto que surge de visiones tanto económicas como sociales;
- Fomentar la inserción de la mujer como un actor más en el sistema
bancario tradicional, de manera tal que se les posibilite el derecho
a la propiedad de los activos;
- Promover el crédito como un derecho humano y conceder una elevada
prioridad en la formación de capital humano y en la protección
del medio ambiente;
Conclusiones
Por compartir el pensamiento del autor, nos tomamos
el permiso de reproducir la principal conclusión que el propio M.
Yunus obtiene al llevar a cabo su experiencia con el Banco Grameen,
cuando -entre otros conceptos- asegura que “la solución a la pobreza
en el mundo, fundada sobre la creencia de que el crédito es un derecho
humano fundamental, es de una brillante simplicidad: presten dinero
a las personas pobres, fomenten una serie de principios financieros
sensatos que regulen sus vidas y ellas se ayudaran a si mismas”.
Ante lo revolucionario de su propuesta frente a las
instituciones enmarcadas en años de estudios de análisis de riesgo,
normas, políticas, avales, etc., lo que él propone es tomar como
aval de estos préstamos el compromiso ético y económico de devolución
por parte de los prestatarios, ya que su único medio de subsistencia
depende de la toma de estos préstamos.
Sin duda, el proyecto planteado por Yunus generó
una revolución en el ámbito social aplicado a nivel mundial. De
acuerdo con las ideas del autor, el libre mercado, tal como está
organizado actualmente, no puede regular por sí mismo el estado
de las personas pobres ni facilitar soluciones para todos los problemas
sociales. Por otro lado, insiste en que el Estado debe retirarse
de la mayoría de sus ámbitos, y dejar al sector privado a cargo
de estas funciones. Sin embargo, cabe aclarar que se opone a este
último sector tal como se lo entiende habitualmente, y defiende
la creación de uno completamente nuevo llamado “sector privado movido
por la conciencia social”. En éste, debería existir una ética empresaria
que destine sus esfuerzos a objetivos sociales y no únicamente a
incrementar sus beneficios personales, lo que resulta ser “el empresario
social”.
Recomendaciones, consideraciones
y opiniones planteadas por Yunus
Las opiniones del profesor M. Yunus a lo largo de
su libro son múltiples y variadas, entre las cuales ponderamos las
siguientes:
- El libre comercio debe ser libre para los más débiles, los
pobres deben convertirse en actores del proceso de globalización
y no ser sus víctimas pasivas.
- Los reales beneficiarios del proteccionismo comercial, son aquellas
personas ricas e inteligentes que saben manipular el sistema,
las personas pobres por el contrario disponen de mejores oportunidades
en un mercado más amplio donde todo el mundo se beneficiaría del
libre flujo de mercancías, finanzas y personas;
- La teoría microeconómica, que desempeña un marco crucial dentro
del marco analítico de la economía, está incompleta porque considera
a los individuos como consumidores o trabajadores y se ignora
el potencial que éstos tienen como individuos autoempleados. Considera
el autoempleo generalizado en los países tercermundistas como
un síntoma de subdesarrollo. Los economistas no han logrado entender
el poder social del crédito. En la teoría económica se considera
al crédito como un mero medio con el que lubricar los engranajes
del comercio y la industria. En realidad el crédito genera poder
económico, el cual se traduce inmediatamente en poder social;
- La teoría económica se orienta a estudiar los procesos de desarrollo
y prosperidad, dado que son éstos los que resolverán el problema
del hambre y la pobreza;
- La ayuda exterior que llega a los países con esta problemática,
debería re-dirigirse para que tenga un impacto más directo sobre
las personas realmente desfavorecidas;
- La formación como herramienta vital, para que las personas
pobres asciendan posiciones en la escala económica resulta importante
pero no prioritaria. Las personas pobres, no lo son porque no
hayan recibido formación sino porque no pueden retener los rendimientos
de su trabajo;
- Cree en la tesis central del capitalismo, donde el sistema
económico es competitivo, pero no concuerda en sostener que la
ganancia personal constituye la única fuente de alimentación posible
de la libre empresa; puesto que los objetivos sociales pueden
suplir la codicia como fuerza poderosa de motivación;
- Los subsidios de desempleo no son la mejor forma de combatir
la pobreza, dado que a ésta no la crean las personas pobres, sino
que viene creada por las estructuras de la sociedad y por la políticas
que ésta aplica;
- La educación retrasa el matrimonio y por lo tanto la procreación,
cuanto mejor educadas estén las mujeres más probabilidades existen
de que utilicen anticonceptivos y de que puedan ganarse la vida
por su cuenta;
- Los perceptores de algún tipo de subsidio mensual de su gobierno
pierden la iniciativa y la creatividad potencial. Muchos de ellos
calculan la cantidad de dinero de la seguridad social y de la
cobertura del seguro público que perderían si se autoemplearan
y llegan a la conclusión de que es un riesgo que no merece la
pena;[8]
- La economía de mercado, tal como está organizada en la actualidad,
no proporciona soluciones para los males de la sociedad. No cuesta
ilustrar los objetivos sociales cruelmente abandonados: perspectivas
económicas y sistema de salud para los pobres, educación para
los desprotegidos, bienestar para los ancianos y personas disminuidas
físicamente. Sin embargo, el Estado en su forma actual, por sus
propias limitaciones debería desentenderse casi por completo de
estos temas y dejar actuar al sector privado. Un sector privado
organizado según el modelo Grameen, es decir animado por una preocupación
de bienestar social;
- Existe cierta indefinición del concepto pobreza, razón por
la cual se la debe estudiar detenidamente ya que, dentro de ésta,
es posible distinguir entre los agricultores propietarios marginales
y las personas realmente pobres. En este sentido, insiste con
estudiar y analizar a la persona pobre desde un enfoque netamente
microeconómico;
- Los indicadores económicos que los países publican habitualmente
con orgullo, tales como el ingreso per capita, el producto
bruto interno y demás, no reflejan el bienestar real de la sociedad,
dado que son sólo valores medios de la población y en ellos nada
se dice acerca, por ejemplo, de la distribución de la riqueza.
Unidad II
El contexto del libro
Antecedentes acerca de la
temática
Previo al desarrollo del Banco Grameen en 1976 en
Bangladesh, la historia del microcrédito moderno comienza en los
años 70 con tres entidades: en 1970 el Banco Dagang en Bali (Indonesia),
en 1971 Opportunity Internacional en Colombia y en 1973 ACCION International
en Brasil.
Con respecto a Opportunity Internacional, el mismo
ofrece oportunidades a las personas que viven en la pobreza para
transformar sus vidas creando trabajos y estimulando a los negocios
pequeños y fortaleciendo a las comunidades. Funciona a través de
asociados locales que proporcionan préstamos a negocios pequeños,
planes de ahorro, capacitación y asesoría. Los fondos de préstamo
se reciclan una y otra vez.[9]
Opportunity International ha ayudado a crear más
de un millón de trabajos desde 1971. Reconoce que la mayoría de
las personas más pobres del mundo son mujeres y da prioridad a programas
para las mismas. Como también destaca Yunus, la investigación muestra
que es mucho más probable que usen su ingreso para satisfacer las
necesidades de su familia que los hombres.
Por otra parte, ACCION International fue fundada
en 1961 por Joseph Blatchford, un estudiante de derecho. Blatchford
acababa de realizar una gira por treinta ciudades de América Latina.
A su regreso no pudo olvidar las imágenes de la pobreza urbana,
las superpoblaciones, el hambre y la desesperación. Fue así como
decidió hacer algo para ayudar, y con sus compañeros de la universidad
recaudó noventa mil dólares en donaciones de empresas privadas para
montar una nueva clase de organización: un proyecto de desarrollo
comunitario, organizado por voluntarios, cuyo objetivo sería ayudar
a los pobres a ayudarse a sí mismos.[10]
En el verano de 1961, Blatchford y otros treinta
voluntarios viajaron a Venezuela. Muy pronto, identificaron las
necesidades de mayor prioridad para la comunidad e instalaron el
suministro de electricidad y el saneamiento, iniciaron programas
de capacitación y nutrición, y construyeron escuelas y centros comunitarios.
A lo largo de los diez años siguientes, ACCION inició programas
en tres países más: Brasil, Perú y Colombia, con la participación
de más de mil voluntarios y contribuyendo con más de nueve millones
de dólares al desarrollo de algunas de las comunidades más pobres
de Latinoamérica.
En 1973, los voluntarios de ACCION en Recife, Brasil,
advirtieron lo generalizadas que eran allí las empresas a pequeña
escala. El programa de ACCION en Recife inventó el término "microempresa"
y comenzó a otorgar pequeños préstamos. Se cree que con estos primeros
préstamos se formalizó el concepto de microcrédito. El experimento
en Recife fue un éxito. Cuatro años después, la organización había
concedido 885 préstamos, con los que había contribuido a la creación
o la consolidación de 1.386 puestos de trabajo. ACCION había encontrado
una manera de generar riqueza para los menos favorecidos de América
Latina. Hasta el día de hoy, maneja los siguientes números: casi
cuatro millones de clientes atendidos con 9,4 mil millones de dólares
en capital desembolsado y una tasa de reembolso superior al 97%.
Importancia actual del microcrédito
En primer lugar, la definición de microcrédito puede
incluir actividades tanto de intermediación financiera como sociales.
Actualmente, los programas de microcrédito brindan servicio de asistencia
para la constitución de grupos de productores, el desarrollo de
las confianzas en sí mismos y en los propios recursos y el fortalecimiento
de las capacidades individuales. El microcrédito no es una actividad
simplemente bancaria, sino que tiene un elevado potencial como herramienta
de desarrollo económico y social.[11]
En relación con este concepto, en un estudio realizado
en 2001 por la comisión europea[12], se pusieron
de relieve los objetivos estratégicos para los cuales la inclusión
de programas de microcrédito en los planes de desarrollo puede representar
un aporte efectivo:
- Mayor inclusión en el mercado laboral: asegurar que los jóvenes
y los desempleados puedan aprovechar las nuevas oportunidades
de empleo y las diferentes iniciativas de capacitación y formación
asociadas a la microempresa. (MyPE – Micro y Pequeñas Empresas);
- Desarrollo del espíritu empresarial: facilitar la creación
y gestión de nuevos emprendimientos y proporcionar el fortalecimiento
de una cultura empresarial mediante programas específicamente
diseñados;
- Promoción de igualdad de oportunidades: favorecer el acceso
equitativo de hombres y mujeres a las actividades económicas;
- Aumento de la inclusión social: apoyar a los grupos marginados
para que accedan al capital social , cultural, y económico en
el ámbito de un proceso de mayor integración territorial;
- Creación de nuevos sectores: fomentar actividades con elevado
potencial de crecimiento en inversión en áreas caracterizadas
por la existencia de necesidades básicas insatisfechas.
El Banco Mundial estima que existen unas siete mil
instituciones microfinancieras, sirviendo a unos 16 millones de
pobres en países en desarrollo. En tanto, el éxito del modelo Grameen
ha inspirado esfuerzos similares en otros países en vías de desarrollo
e incluso en países industrializados como los Estados Unidos. Muchos,
aunque no todos los proyectos de microcréditos, imitan la idea de
Yunus que se relaciona con que la gran mayoría de los prestatarios
sean mujeres.
En Latinoamérica, existe un sinnúmero de entidades
y organizaciones (no sólo ONGs sino también bancos convencionales)
dedicadas al microcrédito, que se caracterizan universalmente por
prestar a individuos de bajos recursos económicos o por debajo de
la línea de pobreza. Lamentablemente, muchas veces la población
no se entera de estos esfuerzos debido a la falta de mecanismos
para promocionarlos.
La razón por la que este tipo de organizaciones han
florecido en Latinoamérica es por sus altos niveles de rentabilidad
y reembolso, que hacen que sea una operación sostenible. En países
como Ecuador, Bolivia y Perú, bancos convencionales han logrado
expandirse en el país a través de un modelo de negocio que presta
servicios a la población de bajos recursos económicos asesorados
por ACCION International.
Actualmente, la Fundación Grameen Argentina tiene
25 réplicas funcionando activamente, donde concentra alrededor de
1200 prestatarios con una cartera de 540 mil pesos. Además, se han
otorgado más de 1800 microcréditos con esta metodología y el monto
total prestado asciende a 810 mil pesos. Asimismo, se ha alcanzado
un reembolso promedio de los préstamos superior al 92%, lo que refleja
el éxito de los prestatarios en sus microemprendimientos en el país.
Sin embargo, no existe hoy en día un marco regulatorio específico
que promueva los micropréstamos. Fueron presentadas diversas propuestas
que no han logrado su debido tratamiento en las cámaras de diputados
y/o senadores. Recién en la actualidad, algunas comisiones legislativas
parecerían focalizar su interés en la aludida y postergada temática.
[13]
También, es importante recalcar que la mejor manera
de servir a la población con bajos recursos económicos o por debajo
de la línea de la pobreza es a través de esfuerzos sostenibles.
No es útil donar dinero a aquellas personas que no tendrán pan en
su mesa el mes siguiente, sin promover su creatividad potencial.
Es más importante proveer trabajo, entrenamiento y/o recursos financieros
para que ellas mismas, con sus propios medios, puedan generar riqueza.
Sectores de la economía
hacia los que se orienta el libro
El trabajo de Yunus está basado en el desarrollo
del sector terciario (servicios financieros) como elemento trascendental
para sectores de la economía de producción primaria (agricultura,
ganadería y pesca) y secundaria (manufacturas). El proyecto del
Grameen está orientado a crear mecanismos financieros que le permita
a los sectores sociales más marginados acceder a los medios de producción
para desarrollar sus capacidades productivas. A través de la producción
de bienes mediante el autoempleo, dichos sectores lograran salir
de la pobreza.
Relación con otras disciplinas
En el trabajo de Yunus intervienen, fundamentalmente
tres disciplinas vinculadas a interpretar el objetivo del proyecto
Grameen en función de la problemática planteada:
- Economía: de acuerdo a la definición de economía, entendida
como una ciencia social que estudia los procesos de producción,
intercambio, distribución y consumo de bienes y servicios, el
objetivo que persigue Muhammad Yunus es mejorar el acceso de las
personas pobres a los sistemas de producción mediante los microcréditos
que se destinan para financiar la elaboración de productos que
puedan ser intercambiados y, de esta manera, obtener una ganancia
que les permita salir de la pobreza (medida por los niveles de
alimentación, salud y educación, entre otros).
- Sociología: es una ciencia social que atiende preferentemente
al estudio del comportamiento grupal y de las costumbres y disposiciones
sociales perdurables que derivan de aquel. Es una herramienta
fundamental para poder entender el contexto en el que se desarrolla
el proyecto, es decir, entender las costumbres, idiosincrasias
y cultura de la población, objeto del proyecto le permitió a Yunus
poder constituir grupos tomadores de crédito para que de esta
manera se genere una responsabilidad colectiva de devolución del
capital prestado; estrechando los lazos y estableciendo redes
productivas de contacto entre los tomadores de crédito;
- Justicia y Derecho: este concepto es una premisa
básica para la inclusión social. En el contexto actual del mercado
financiero y el acceso al crédito, la injusticia o asimetrías
reinantes excluyen automáticamente a los que menos poseen. Es
así que, un proyecto de inclusión social basado en la justicia
y el derecho, otorga las mismas oportunidades a toda persona,
para abandonar el estado de pobreza.
Por su parte, es necesario mencionar otras disciplinas
que influyen en el proyecto Grameen modificando en menor o mayor
grado el desarrollo del mismo:
- Ética: En el caso de Yunus, sus principios suponen una
igualdad de condiciones y oportunidades entre las personas, particularmente
en la inclusión de la mujer al mercado laboral y al acceso a la
dignificación de las personas a través del autoempleo;
- Contabilidad: Es la herramienta para poder llevar a
cabo todo el proyecto de una manera sistemática y organizada permitiéndole
insertarse en un marco mayor como es el sistema financiero. A
su vez, entendemos en el concepto de contabilidad la globalización
de las herramientas financieras (tasa de interés, monto, plazo,
y destino del crédito) necesarias para la materialización del
proyecto;
- Historia: Estudia las sociedades en el curso del tiempo,
movida por la esperanza que el pasado pueda ayudarnos a comprender
el presente. Esta disciplina se encuentra presente en el libro
en la coyuntura de un país socialmente revolucionado y económicamente
endeble;
- Educación: Yunus le presta especial atención a ésta,
ya que fomenta la educación de las generaciones posteriores a
los tomadores de crédito, tomando ésto como requisito para acceder
a los mismos;
- Geografía: Es necesario conocer las características
edáficas y climáticas de las zonas donde se pretende desarrollar
los proyectos productivos, y cómo la geografía modifica o coacciona
el desarrollo de la sociedad. . Bangladesh es un país azotado
por grandes inundaciones que provocan las lluvias monzónicas, ciclones
y tornados que destrozan viviendas, caminos, estructuras edilicias,
y provocan muertes y hambrunas. Yunus no aplica sanciones ni anula
los préstamos anteriores en los casos en que sus prestatarios
sean damnificados por dichas situaciones extremas, sino que les
concede de inmediato otro préstamo expandiendo su plazo y procurando
que el prestatario lo pague más gradualmente y en cuotas más reducidas.
Bajo esta disciplina, pretende potenciar la sensación de independencia,
orgullo y confianza del mismo, y evita que se hundan en la apatía
y el letargo por culpa de la desesperanza.
Comparación con las ideas
de Amartya Sem[14]
En el primer apartado de esta unidad, desarrollamos
los antecedentes temáticos referidos al trabajo de M. Yunus y sus
microcréditos. También realizamos algunos abordajes y estudios previos
de otro autor reconocido (Amartya Sem) relacionados con la problemática
social de la pobreza en el mundo. Presentamos ahora el siguiente
cuadro comparativo entre las ideas y perspectivas de M. Yunus y
el aludido Sem, quien también orientó sus investigaciones hacia
las economías de los sectores mas postergados.
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AMARTYA SEM
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MUAHAMMAD YUNUS
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La base de su trabajo es terminar con la pobreza,
la ignorancia, la enfermedad y la desigualdad de oportunidades.
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El objetivo de su trabajo es, por medio de
la difusión del microcrédito, erradicar totalmente la pobreza
extrema y el hambre en el mundo.
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Señaló que los principios éticos bien fundados
suponen la igualdad entre los individuos, pero como la habilidad
para aprovechar la igualdad de oportunidades varía con cada
persona, el problema de la distribución de bienestar nunca
podrá resolverse del todo.
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Basa su teoría en la potencial creatividad
que todas las personas poseen y mediante la cual, con el acceso
al crédito, pueden terminar con la pobreza de sus familias.
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Encara el problema de la pobreza desde otra
perspectiva, asumiendo que la educación y la salud son fundamentales
para combatirla. En este sentido, señala: "si bien la
apertura económica contribuye al desarrollo, ésta por sí sola
no bastaría si no se toman medidas en el campo de la educación
y la salud, las cuales son esenciales en la lucha contra la
pobreza".
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Focaliza su estudio sobre la base de la autosuficiencia
del ser humano y su capacidad para autoemplearse y salir de
la pobreza, sin priorizar la educación y la salud como puntos
indispensables. En otras palabras, el mejoramiento en la salud
y la educación, es la consecuencia del acceso a los microcréditos,
que ayudan a las personas a salir de la pobreza.
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Completó la labor previa de Serge Kolm y Anthony
Atkinson en la búsqueda de índices para medir los grados de
ingresos y, con ello, el nivel de pobreza y otros indicadores
del bienestar. El consiguió esclarecer la relación entre la
llamada curva de Lorentz, que mide la desigualdad en ingresos,
y la distribución de diferentes activos por parte de la
sociedad.
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Los índices, por si solos, no aportan soluciones
definidas al concepto de pobreza y además, ésta, tiene distintos
tipos de definiciones, lo cual dificulta las acciones que
se pueden tomar. Quería comprender la realidad que rodea la
existencia de un pobre descubriendo la verdadera economía
de su vida cotidiana.
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Centra su trabajo en la importancia del desarrollo
de las potencialidades humanas. Para él, desde la Economía
se debe permitir el desarrollo de estas capacidades de las
personas incrementando las opciones vitales. Este supuesto
de partida está enfrentado con los de la Economía del Bienestar
Clásica, atravesada por la lógica de hacer máximo el nivel
de bienestar individual. En el trabajo, los empleados obtienen
otros beneficios más allá del económico. El “bienestar humano”
consiste en desarrollar las capacidades de las personas, en
que ellas sean capaces de hacer más actividades y no cuando
éstas sean capaces de comprar más bienes o servicios.
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En este aspecto, ambos autores coinciden en
el diagnostico de que las personas, al desarrollar sus potencialidades
a través del trabajo, logran una mejora en su calidad de vida,
sus relaciones interpersonales y su participación en las tomas
de decisiones. Es decir, aporta el mismo significado al concepto
de Bienestar. Es la creatividad potencial del hombre la que
permite el desarrollo personal y la integración a un grupo
social, elementos básicos del crecimiento económico y social.
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La ampliación de la educación de la mujer puede
reducir la desigualdad de género en la distribución dentro
de la familia y contribuir a reducir las tasas de fecundidad.
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El hecho de insertar a la mujer como agente
de trabajo disminuye la desigualdad de género, y a su vez,
al ser la mujer quien prioriza el hogar familiar y el bienestar
de sus hijos, enfoca sus gastos en la educación de los mismos,
cuestión que amplia el bienestar familiar.
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Las hambrunas no son el resultado directo de
una insuficiente producción sino que ésta es consecuencia
de mecanismos injustos de distribución.
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El efecto de la hambruna afecta principalmente
a la población pobre, ya que ésta carece de acceso a mecanismos
crediticios que mejoren sus ingresos a partir del autoempleo,
generando de esta manera una reducción en la participación
de la actividad económica global y siendo necesariamente condicionada
por ayuda estatal, la cual produce dependencia y no fomenta
la capacidad de sobrevivir por medios de creación propia,
agudizando de este modo la distribución desigual del ingreso.
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Conclusiones
M. Yunus hace referencia, casi permanente, a los
problemas con los que se encontró y siguen presentándosele. Contra
los mismos debe seguir luchando puesto que es tan fuerte el arraigo
que se tienen de determinados conceptos, que a todos nos cuesta
cambiar aquello que siempre fue hecho de cierta forma. En consecuencia,
los que manejan alguna disciplina específica, ante este nuevo modelo
o paradigma, suelen incomodarse y reaccionar poniendo diversas
trabas u obstáculos, basadas –muchas de las veces- en la supuesta
expertez de la misma disciplina. En el mismo sentido, tal como señaló
el propio M. Yunus en la IV Asamblea de la Agrupación de Miembros
de IIST, “a menudo tendemos a mirar a los pobres de forma acusadora,
como si la pobreza fuese obra suya. Y no lo es. Son las victimas
del sistema. No podemos castigarlos por ello”.
A lo largo de la investigación, quedó evidenciado,
mediante los antecedentes presentados, que, previo a los primeros
trabajos de Yunus en la Aldea de Jobra en 1976, ya estaban desarrolladas
tres organizaciones dedicadas a brindar pequeños préstamos a personas
de bajos recursos en distintos países (Indonesia, Brasil y Colombia).
Por lo tanto, identificamos que M. Yunus no fue el original creador
sino más bien quien formalizó y promovió el sistema de microcréditos
a escala mundial, materializado con el otorgamiento del Premio Nóbel
de la Paz en 2006.
Tal reconocimiento le fue otorgado más por su aporte
al bienestar de las clases postergadas y la inserción de la mujer
en el sistema productivo, que por su labor en el ámbito económico.
Es decir, sus ideas y métodos no fueron revolucionarios a escala
económica/financiera, ya que el sistema continuó funcionando con
los principios y valores de siempre, pero si lo fue a nivel social.
También, consideramos que el contar con un Estado
que lleve a cabo políticas, especialmente orientadas hacia la implantación
de una plataforma legal y jurídica idónea que garanticen un contexto
que haga valer eficazmente los compromisos contractuales adquiridos,
resulta trascendental para que la concesión de préstamos pueda cumplirse
con éxito. Cabe aclarar que, los microcréditos pueden permitir a
los pobres mejorar su situación, pero estos préstamos no eliminan
otras necesidades básicas sociales en infraestructuras y servicios
que son responsabilidad del Estado.
Consideramos una propuesta interesante para los bancos
tradicionales la incorporación de un área destinada a la obtención
de microcréditos dado que actualmente estas organizaciones no se
encuentran bien adaptadas al mundo cultural en el que se desenvuelve
la clientela microfinanciera.
Por último, con los microcréditos, y no con limosnas
o planes sociales otorgados por el Estado donde impera el principio
de "una acción = un voto", las personas podrán ir avanzando
con dignidad y orgullo a lo largo de la escala económica.
Anexos
ANEXO I: Palabras del Profesor M. Yunus
en la última visita a la República Argentina publicadas el 15/10/2006
Nóbel de la Paz pide manejar microcréditos en
Argentina[15]
Muhammad Yunus dijo que la Argentina es “un país
maravilloso", pero donde, como en Bangladesh, "la política
es caótica".
"Me sorprendió encontrar mucha gente muy pobre,
pero también bastante gente muy rica, así que allí no es una cuestión
de recursos, es un país que combate mal la pobreza. El tema de la
pobreza nunca fue encarado de la debida manera", dijo Yunus.
"El microcrédito sería muy útil para permitir
el ingreso en la economía formal de esa masa de gente pobre, es
una forma de conectarlos", añadió.
Entrevistado por La Nación, dijo que su "mayor
éxito es que la idea detrás del Grameen Bank hoy es un concepto
conocido en todo el mundo, al punto que prácticamente no hay país
que no tenga algún programa de microcrédito. En 1997 nos pusimos
el objetivo de llegar a 100 millones de familias de entre las más
pobres de la Tierra con el microcrédito para 2005. Parecía una utopía
y, sin embargo, estamos en 2006 y miramos a un año atrás con felicidad,
porque lo logramos".
Dijo que su sueño sería que "le dieran la responsabilidad
del microcrédito para toda la Argentina al Grameen Bank".
"Armar un contrato por el cual llegamos allí,
armamos todo, llevamos nuestra gente, les mostramos lo bien que
funciona y vamos entrenando a los locales para que después manejen
la estructura. Eso, en lugar de ir avanzando con un pequeño programa
por aquí, otro pequeño programa por allá", explicó.
"Pueden hacerlo ustedes mismos de entrada, por
supuesto, pero tardarían más por la falta de experiencia. Si está
el dinero, tardaríamos unos tres meses y podríamos dejar un núcleo
para que después sigan solos. Estamos ahora con proyectos en Costa
Rica, Guatemala y Nicaragua, pero lo de la Argentina es un desafío
que personalmente me encantaría, porque es un país maravilloso",
se entusiasmó.
ANEXO II: Análisis
FODA de los microcréditos:[16]
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Interno
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Externo
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Fortalezas
- Importancia del objetivo del microcrédito.
- Diversidad de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales
trabajando en el tema.
- Experiencia por más de una década.
- Buenos resultados cuantitativos y cualitativos (reducción
de pobreza e indigencia, aumento del nivel educativo de
la gente, etc.)
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Oportunidades
- Mayor conocimiento y conciencia en
la importancia y necesidad de este instrumento.
- Gran aumento en la demanda de Microcréditos.
- Cierta recuperación económica y cambio
en la visión internacional del país.
- Gran sentido solidario de la gente (voluntariado,
donaciones, etc.).
- Apoyo gubernamental y de la población en
general.
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Debilidades
- Problemas de financiamiento y de
recursos en general de las Instituciones de Microfinanzas.
- Problemas derivados del trabajo voluntario
no remunerado.
- En muchos casos, falta de una metodología
adecuada que impide el éxito del programa (constitución
de los grupos, montos, plazos, seguimiento, control, etc.)
- En muchos casos, dificultades
de organización y puesta en marcha
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Amenazas
- Falta de una legislación adecuada.
- Cultura del asistencialismo, clientelismo
político.
- Precariedad en el trabajo de los microemprendedores (productos
con poco valor agregado).
- Limitada disponibilidad de fondos.
- Inestabilidad económica del
país.
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Luego de analizar la situación de los microcréditos,
se pueden visualizar los desafíos para modificar el escenario. Para
esto, una de las primeras acciones sería establecer una legislación
adecuada que no sólo beneficie a microemprendedores, sino también
a instituciones que trabajan con las microfinanzas y donantes de
las mismas.
Otra acción pertinente está relacionada con que
las instituciones de microfinanzas puedan obtener un acceso más
simple a fuentes de financiamiento tanto públicas como privadas
(locales e internacionales) apuntando a la autosustentabilidad.
En consecuencia se podría llegar a:
- Incrementar el valor agregado de los productos de los microemprendedores;
- Capacitar a los microemprendedores poniendo énfasis en su formación;
- Llegar a erradicar el asistencialismo y el clientelismo político
para el otorgamiento de los microcréditos.
ANEXO III: Los
microcréditos en la Argentina ¿por qué no tienen éxito?[17]
En la Argentina, existe un importante déficit en
lo que es la oferta de microcréditos, correspondiéndose a distintas
razones tanto de índole económica como de gestión empresarial.
“Las instituciones microfinancieras (IMF´s) tienen
que alcanzar la sustentabilidad operativa y financiera para que
logre autonomía y continuidad en el tiempo; así como desarrollar
un nivel de recursos humanos que permita supervisar y promover el
negocio rentablemente. Esto permitirá a la organización el ser competitiva
y, por lo tanto, exitosa. En la Argentina ni siquiera se tuvieron
en cuenta estos puntos básicos.”
Si bien la aparición de las IMF´s en Argentina
es bastante reciente, un estudio realizado por Microfinanza S.R.L.
demuestra que es el país de América latina donde menos se ha desarrollado
este sistema.
No se puede negar que en el país no hay una tradición
de ONG´s crediticias que presten servicios a microemprendedores,
tampoco existen instituciones formales que hayan incorporado a sus
carteras a esta parte del mercado. Alrededor de 1970 se iniciaron
programas de microcréditos (por ejemplo, para producciones campesinas
como ser el Instituto Social de Desarrollo –INDES-), pero tenían
un alcance cuantitativo muy reducido.
En los noventa comenzaron a operar varias instituciones
que atendían a las microempresas urbanas, donde se pueden distinguir
dos tipos de instituciones microfinancieras en el país, las que
tienen un nivel gubernamental y que se llevan a cabo a través de
políticas públicas y de instituciones oficiales de apoyo a la microempresa,
y las no gubernamentales.
A nivel gubernamental, se iniciaron varios proyectos
de apoyo a la microempresa, pero es el FONCAP (Fondo de Capital
Social) el que ha tenido mayor relevancia., perteneciendo al Ministerio
de Desarrollo Social, lo que hace que cada vez que cambia el gobierno,
cambien los directivos del Fondo.
Las instituciones no gubernamentales, hay más de
200 organizaciones que brindan apoyo técnico y financiero al sector
de la microempresa. Tan solo en la Ciudad de Buenos Aires, se encuentran
38 instituciones entre las que están: FIE Gran Poder SA, Fundación
Grameen (Aldeas) Argentina, El Ceibal Asociación Civil, Fundación
Contemporánea (mujeres 2000).
“El mayor financiador de estas instituciones es el
FONCAP, que cobra tasas en pesos que oscilan entre el 14 al 15%
anual. El acceso a agentes internacionales de financiamiento ha
sido una oportunidad para pocas IMF´s ya que son organizaciones
pequeñas y no siempre pueden alcanzar economías de escalas requeridas.
Además, estas IMF´s tampoco resultan sostenibles
dado el pequeño tamaño de sus carteras, la falta de enfoque hacia
la rentabilidad y la sustentabilidad, y la crisis económica del
2002. Muchas de las organizaciones tienen todavía, un enfoque asistencial
y no poseen estructuras de gobernabilidad sólidas.”
Una de las instituciones que tuvo mayor importancia
en la Argentina fue la Fundación Emprender, la misma surgió en 1992
por una iniciativa conjunta de distintos empresarios (Eduardo Casabal,
Eduardo Costantini, Juan Peña, José Rohm y Federico Zorraquín) en
la provincia de Buenos Aires. Su cartera llegó a los 3600 clientes
y se les otorgaban préstamos de $850 que debían ser pagados en cuotas
semanales en 16 semanas y una tasa del 4% mensual.
Según el artículo segundo de su estatuto, la fundación
Emprender tiene como objetivo –entre otros- “proveer el financiamiento…
para el desenvolvimiento de micro empresas, proporcionando asistencia
económica y técnica al mayor número posible de personas de escasos
recursos dentro del territorio nacional, por medio de inversiones
recuperables y otras (conf. inciso c).
Uno de los inconvenientes era su elevado costo fijo,
pero por un lado logró que se instalara en la Argentina el debate
sobre la microempresa.
En el año 1999, nace la Fundación Grameen (Aldeas)
Argentina para llevar a cabo la visión y misión del Grameen Bank,
otorgando crédito a personas que viven por debajo de la línea de
pobreza. El método que usan es similar a la establecida por Yunus:
son individuales y se utiliza el grupo solidario con un monto que
no supera los $500, con repago semanal y una tasa del 20% anual.
“Más allá de estos casos concretos, se ve que en
la Argentina aún no existen suficientes IMF´s para cubrir las necesidades
de financiamiento de las microempresas, y las que existen, en general,
trabajan con informalidad y sin institucionalidad.”
La recesión trae desempleo que afecta, en especial,
a los más pobres. En los últimos diez años los jefes de hogar cuadriplicaron
la tasa de desempleo. Esta involución trae aparejada la exclusión
de esta gente de la actividad económica.
Recién en el año 2003 cuando se crea un programa
de subsidios que intentó subsanar el problema. Pero este “remedio”
trajo problemas secundarios que ha llevado a que el programa sea
cuestionado. El principal inconveniente que se produjo es que no
es un programa para que la gente trabaje, sino que se subsidiaba
a esa gente. Y, hoy en día, esas personas siguen sin trabajo y viviendo
a costillas del Estado.
El contexto de los últimos años ha sido de características
desfavorables para el desarrollo del microcrédito. Pareciera que
el futuro cercano luce más amigable.
Más allá del marco económico, político y social,
también se encuentra el regulatorio. La ley de Entidades Financieras,
nº 21526, es poco proclive al financiamiento de la microempresa.
En resumen, las instituciones formales, bancos y
entidades financieras no han desarrollado el financiamiento de las
microempresas por las siguientes razones: marco normativo inadecuado,
escasa percepción del Managment en las potencialidades del sector
y falta de competitividad en el esquema dinámico de la estructura
organizativa.
Además, tampoco existe imaginación para el manejo
de garantías alternativas que es un factor clave para el desarrollo
de la masa crítica, junto con la falta de estudio para la presentación
de nuevo y adecuados productos. También existe la justificación,
como excusa, que dice que la estructura económica y social del país
no está preparada para el desempeño del microcrédito.
Lo que se ha intentado mostrar es que existe un escaso
alcance del crédito a las microempresas, producto de la falta de
competitividad de las IMF´s., las mismas no tienen una visión del
negocio, el cual se debe profundizar y mantenerse actualizado. En
lo referido al desarrollo del producto, una de las principales restricciones
se vincula a la falta de oferta accesible y generalizada en las
distintas regiones del país, y a la escasa participación del Estado
en la implementación y promoción de los microcréditos. Tampoco se
tiene un entendimiento del segmento de mercado, ya que la mayoría
de las organizaciones no llevan a cabo investigaciones de mercado,
con lo cual no tienen identificado cuáles son las necesidades de
los consumidores. En nuestro país, el mercado es heterogéneo, resultando
indispensable que la institución sepa a qué parte va a prestar sus
productos y servicios.
Por esto, se puede lograr entender que no existe
capacidad operativa para llevar a cabo en forma exitosa el negocio.
Algo que es importante es que la institución tenga
sustentabilidad económica tanto operativa como financiera, para
garantizar la continuidad e independencia de la organización.
De esta manera, se deberá desarrollar una oferta
de productos y servicios requerida por el mercado, innovando y creando
valor empresario. Por último, es importante tener un acceso fluido
al mercado de inversores a tasas de interés razonables.
Todo esto quiere dejar en claro, por qué en la Argentina
las instituciones no contemplan estas características básicas para
llevar adelante a este tipo de organizaciones. Pero también es necesario
un marco regulatorio adecuado, para que se produzca una oferta deseable.
Por lo tanto, se halla una falta de conocimiento,
experiencia y promoción y los mismos afectan a la calidad de la
toma de decisiones. Estos debieran ser corregidos para poder cumplir
con un plan estratégico.
Bibliografia
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- Asteriscos TV, 2007. http://www.asteriscos.tv/noticia-2406.html
- ELPE, 2007. Amartya Sen. http://www.geocities.com/WallStreet/Floor/9680/nobel.htm
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Argentina ¿por qué no tienen éxito? Revista Observatorio de
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la Paz para Muhammad Yunus. http://www.grameenarg.org.ar
- Gandul, A. 1999. Microeconomía al alcance de todos.
Buenos Aires. Ed. Macchi.
- Gineste, Luciana. 2004. Desafíos y oportunidades para las
Microfinanzas en el contexto de la globalización y el libre comercio:
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http://www.ms-foundation.org/awardees/1995/content/muhammad_yunus_cv_en.pdf
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- Nobel Prize Organization, 2007. The Nobel Peace Prize for 2006.
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- Opportunity International, 2007. http://www.oportunidad-en-la.org/qhacemos.html
- Sem, A. 1997. Desigualdad y desempleo en la Europa contemporánea.
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- Sem, A. Capital humano y capacidad humana. Cuadernos
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- Sem, A. Desigualdad y desempleo en la Europa contemporánea,
MS, informe de investigación.
- Wikipedia, 2007. M. Yunus. http://es.wikipedia.org/wiki/Muhammad_Yunus
- Wikipedia, 2007. Microcr. http://es.wikipedia.org/wiki/microcr
- Wikipedia, 2007. Microcrédito. http://es.wikipedia.org/wiki/Microcr%C3%A9dito
[0] El presente estudio ha sido parte
de la experiencia desarrollada por alumnos de la Asignatura Macroeconomía
y Política Economica (curso 2007) cuyo objetivo ha sido profundizar
el análisis crítico de distinta bibliografía presentada en el curso.
[00] Estudiantes avanzados de la Licenciatura
en Economía y Administración Agrarias FAUBA.
[3]
Remisión al Anexo I: Palabras del Profesor M. Yunus en la última
visita a la República Argentina publicadas el 15/10/2006
[4] Oslo, 13 de Octubre
de 2006. Comité Nóbel de Noruega para el Premio Nóbel de la Paz.
http://nobelprize.org/nobel_prizes/peace/laureates/2006/press.html
[5]
En la actualidad, el Banco Grameen posee un indice de reembolso
de los préstamos 98,48%. Fuente: http://www.grameen-info.org/bank/GBGlance.htm
[6]
Consiste en un conjunto de prácticas con las que se pretende dar
cumplimiento al mandato coránico de la protección de recato y
la pureza de las mujeres. Asimismo, les prohíbe salir de sus hogares
o ser vistas por cualquier hombre que no sea un familiar directo
suyo.
[8]
Según el INDEC, en Argentina, en el mes de octubre de 2005, se
registraron 1.472.187 personas como beneficiarios sólo del Programa
Jefes de Hogar, por medio del cual reciben $ 150 por mes en forma
directa e individual.
[9]
Fuente: http://www.oportunidad-en-la.org/qhacemos.html
[14]
India (1933- ). Premio Nóbel de Ciencias Económicas por la Real
Academia Sueca de Ciencias en 1998.
[16]
Lic. Luciana Gineste. Desafíos y oportunidades para las Microfinanzas
en el contexto de la globalización y el libre comercio: El caso
argentino. U.C.A Noviembre de 2004
[17]
Fontana, A.L. y Negre, M.I.: "Los microcréditos en la Argentina
¿por qué no tienen éxito?" en Observatorio de la Economía
Latinoamericana Nº 64, julio 2006.
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