La Industria del Etanol
Juan Copello [1]
La utilización de combustibles fósiles, principalmente
el petróleo y sus derivados, fue el mayor sustento energético en
el siglo XX y lo sigue siendo en la actualidad. Sin embargo, el
carácter de no renovable de estos combustibles y las perspectivas
de agotamiento de las reservas en un mediano plazo, unidos al crecimiento
permanente y sostenido de la demanda generan una situación indudablemente
problemática a mediano plazo, y han impulsado, desde hace varias
décadas, la investigación sobre fuentes de energía renovable.
A las probables dificultades de abastecimiento se
agrega la creciente conciencia sobre los efectos del uso de tales
combustibles sobre el medio ambiente con sus consecuencias sobre
la contaminación ambiental y el cambio climático. Es por esto que
un gran número de países, en conjunto, decidió adoptar medidas para
frenar la contaminación ambiental y mejorar las condiciones de sustentabilidad,
aprobando para ello el Protocolo de Kyoto, en el año 1997, el cual
logró entrar en vigencia en febrero de 2005.
Estos factores han creado las condiciones para el
surgimiento y configuración de un mercado mundial de biocombustibles,
tendencia que se acentuará en los próximos años debido a los diferentes
programas y legislaciones implementados en todo el mundo.
Uno de los países pioneros fue Brasil con más de
veinticinco años de experiencia en la producción de biocombustibles
(por ley, sus gasolinas deben tener un 20.0 % de etanol) desarrollando
una gran infraestructura para la distribución de este combustible
con una red de 25 mil estaciones de servicio para proveer a cerca
de 3 millones de vehículos, aproximadamente, el 20.0 % de la flota
nacional.
Otro claro ejemplo es lo ocurrido en la Unión Europea
en donde, mediante la Normativa Comunitaria Nº 2003/03/EC, que entró
en vigencia en 2005, se establece una participación de los biocombustibles
del 2.0 % con un crecimiento del 0.75 % anual para alcanzar un 5.75
% en 2010. Esta normativa provocará que el consumo de biocombustibles
se incremente en un 208.5 % al pasar de 5.9 millones de toneladas
en 2005 a 18.2 millones en 2010.
Uno de los principales biocombustibles es el etanol,
el cual se puede producir partiendo de distintas materias primas
(un 61% del total producido a nivel mundial se obtiene de productos
azucarados mientras que el 39% restante se produce a partir de diferentes
cereales como el sorgo o el maíz). Esta industria encuentra su máximo
desarrollo en dos países, Brasil (donde se vendieron más automóviles
adaptados para funcionar con etanol que vehículos convencionales
de gasolina en el último año) y Estados Unidos quienes, en conjunto,
representan un 70.0 % de la producción mundial (ver Gráfico Nº
1). En el caso de Brasil, la obtención del etanol parte de la caña
de azúcar, en tanto que en Estados Unidos el 90.0 % proviene del
maíz.
Gráfico Nº 1

Fuente: Ethanol Industry Outlook
2005. Renewable Fuels Association.
La producción mundial estimada para 2005 fue de,
aproximadamente, 50.000 millones de litros, volumen superior en
un 72.6 y 11.2 % al de 1995 y 2004, respectivamente. Es importante
destacar que las proyecciones realizadas por World Fuel Etanol indican
que la tendencia al alza presentada en los últimos cuatro años se
mantendrá hasta el año 2012 provocando que la producción mundial
se incremente un 58.2 % hasta alcanzar los 79.000 millones de litros
(ver Gráfico Nº 2).
Gráfico Nº 2

Fuente: World Fuel Etanol.
Analysis and Outlook 2004
Respecto de las exportaciones de etanol, Brasil se
ubica en la primero en el ranking mundial con 2.600 millones de
litros para el año 2005 según datos de la Secretaria Adjunta del
Medio Ambiente del Estado de San Pablo, destacándose India, Estados
Unidos, Corea y Japón (que por ley, debe reemplazar en el 2008 el
8.0 % del consumo de naftas por etanol) como los principales destinos.
Se espera que en el mediano plazo (3 a 5 años) alcance los 5.000
millones de litros posicionando a esta industria como un importante
generador de divisas para el país (ver Gráfico Nº 3).
Gráfico Nº 3

Fuente: Jim Jordan and Associates
La Industria del Etanol en los Estados Unidos
La producción de etanol en Estados Unidos tuvo un
significativo desarrollo a partir de 1980, año en el cual se produjeron
660 millones de litros, aproximadamente (un 4.3 % de la producción
actual). Este crecimiento se debe, en gran medida, a los incentivos
fiscales y programas de control de emisiones y de calidad de combustibles
que se han puesto en práctica por decisión del gobierno.
Actualmente, este país se ubica como el segundo productor
mundial (primero en base a maíz) con 15.200 millones de litros elaborados
en el año 2005, volumen que supera en un 186.8 y 146.4 % al producido
diez y cinco años atrás, respectivamente. Un 90.0 % se elabora en
base a maíz que, con una tasa de conversión de 351.9 litros de etanol
por tonelada, implica un consumo estimado de 43.2 millones de toneladas,
lo que representa un 12.5 % de la producción estadounidense de maíz.
La industria del etanol estadounidense presenta una
notable expansión, en la actualidad consta de 92 plantas que se
concentran a lo largo de todo el cinturón maicero (constituido principalmente
por los estados de Iowa, Illinois, Minesota y Nebraska) y poseen
una capacidad de producción anual que asciende a 16.200 millones
de litros. Se espera que la capacidad instalada crezca en 7.949
millones de litros al finalizarse las 34 refinerías que se encuentran
en construcción y la expansión de otras 8 plantas que actualmente
se encuentran en actividad (ver Gráfico Nº 4).
Gráfico
Nº 4

Fuente: U.S. Energy Information
Administration/Renowable Fuels Association
Las proyecciones realizadas por Law and Economics
Consulting Group (LECG) indican que esta tendencia se mantendrá
en los próximos años (ver Gráfico Nº5). Las estimaciones de esta
organización indican que la producción de etanol ascenderá a 32.940
millones de litros en 2010 y 37.300 millones en 2015, siendo un
117.4 y 145.9 % superior a la registrada en 2005, respectivamente.
Es importante destacar el importante crecimiento de esta industria
en los tres primeros años del período proyectado, siendo responsables
del 67.5 % del incremento total de la producción (22.104 millones
de litros).
Gráfico
Nº 5

Fuente: LECG
La evolución descripta en los párrafos anteriores
provocará un aumento del consumo de maíz, ubicándose en 76.3 millones
de toneladas (23.9 % de la producción) y 81 millones (23.8 % de
la producción) para el 2010 y 2015, respectivamente, posicionando
a esta industria como el segundo destino del maíz estadounidense
después del consumo como forraje, relegando a la exportación a la
tercera posición (ver Gráfico Nº 6).
Gráfico
Nº 6

* Los datos sobre el consumo para la producción
de etanol surgen del documento elaborado por Law and Economics
Consulting Group (LECG) mientras que los datos sobre consumo de
alimentación animal y exportación son elaborados por el USDA.
Fuente: LECG y USDA.
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Contribución del etanol a la economía de
los Estados Unidos
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Esta industria proporcionó una significativa
contribución a la economía de Estado Unidos en 2005 agregando
17.700 millones de dólares al PBI; realizar gastos por, aproximadamente,
5.100 millones de dólares en insumos (principalmente maíz)
y 2.400 millones en ampliar la capacidad de producción (expansión
y construcción de nuevas refinerías). Otra contribución que
merece ser destacada es la creación de 153.725 puestos de
trabajos en los diferentes sectores de la economía.
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La Industria del Etanol en Argentina
Argentina produjo en 2004, un total de 159 millones
de litros de etanol ubicándose en la decimoséptima posición del
ranking mundial de productores. Sin embargo, es un país privilegiado
para el desarrollo del etanol debido a poseer bajos costos de elaboración
y disponibilidad de tierras para la siembra de maíz, por lo tanto
podemos imaginar que en un futuro se va a reproducir, aunque en
menor escala, el escenario que hoy está presente en los Estados
Unidos, donde hay un centenar de fábricas de etanol que hacen una
significativa contribución a la economía estadounidense.
Treinta y dos años después de Brasil, veinticinco
después de los Estados Unidos y cinco años después de Europa, el
país promulgó la ley 26.093 que establece que todo combustible líquido
que se comercialice dentro del territorio nacional deberá contener
un mínimo de un 5.0 % de etanol a partir del primer día del 2010,
además de que prevé importantes beneficios impositivos para aquellos
que se dediquen a producir biocombustibles. Consecuentemente, se
deberá construir una oferta local destinada a atender esta demanda.
Las proyecciones indican que para el primer año de
la implementación de la ley 26.093 la demanda de etanol ascendería
a 204.1 millones de litros si se supone un crecimiento anual del
2.0 % en el consumo de naftas (para 2005 ascendió a 3.698 millones
de litros) (ver Tabla Nº 1). La elaboración del etanol necesario
para cubrir esta demanda requerirá de, aproximadamente, 566 mil
toneladas de maíz que equivalen a unas 87 mil hectáreas cultivadas
(tomando 6.5 toneladas por hectárea como rendimiento promedio).
Tabla
Nº 1
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Proyecciones de la industria
del etanol al 2010 – Demanda interna
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Consumo estimado de etanol (en millones
de litros)
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204.1
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Número de plantas necesarias
|
6
|
|
Inversión estimada por planta (millones
de dólares)
|
20
|
|
Inversión total estimada (en millones de
dólares)
|
120
|
|
Consumo de maíz (en miles de toneladas)
|
566
|
Fuente: SAGPyA e IICA
Más allá de la existencia de esta legislación especial,
el mercado de biocombustibles crece día a día debido a la fuerte
demanda internacional, hecho que puede llegar a promover la creación
de un complejo exportador en nuestro país. Proyecciones de la Asociación
Argentina de Biocombustibles indican, para el año 2010, una demanda
de mercados externos que se encontrará entre las 500 y 600 mil toneladas
de etanol. Este volumen destinado a mercados externos se puede traducir,
en base a los criterios utilizados por la SAGPyA e IICA en el estudio
“Perspectivas de los Biocombustibles en Argentina y en Brasil”,
en 15 nuevas refinerías con una inversión total estimada de 300
millones de dólares. Por lo cual, la elaboración del etanol necesario
para mercados externos en 2010 requerirá de, aproximadamente, 1.4
millones de toneladas de maíz que equivalen a unas 215 mil hectáreas
(tomando 6.5 toneladas por hectárea como rendimiento promedio) (ver
Tabla Nº 2).
Tabla
Nº 2
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Proyecciones de la industria
del etanol al 2010 – Demanda externa
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Volumen exportado estimado de etanol (en
millones de litros)
|
500
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Número de plantas necesarias
|
15
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Inversión estimada por planta (millones
de dólares)
|
20
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Inversión total estimada (en millones de
dólares)
|
300
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|
Consumo de maíz (en millones de toneladas)
|
2.0
|
Fuente: elaboración propia en base a datos
de la SAGPyA e IICA
Como puede concluirse de los datos analizados anteriormente,
la industria del etanol tiene un gran potencial en nuestro país
con una demanda estimada en 704.1 millones de litros en 2010 (consumo
interno sumado al volumen destinado a la exportación). A fin de
poder satisfacerla será necesaria una significativa inversión de,
aproximadamente, 420 millones de dólares en la creación de 21 plantas
las cuales procesarán casi 2.0 millones de toneladas de maíz anualmente
(ver Tabla Nº 3).
Tabla Nº 3
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Proyecciones de la industria
del etanol al 2010 - Total
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|
Demanda total estimada (en millones de litros)
|
704.1
|
|
Número de plantas necesarias
|
21
|
|
Inversión estimada por planta (millones
de dólares)
|
20
|
|
Inversión total estimada (en millones de
dólares)
|
420
|
|
Consumo de maíz (en millones de toneladas)
|
1.4
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Fuente: elaboración propia en base a
datos de la SAGPyA e IICA.
Si utilizamos el supuesto de que el consumo, la exportación
y los stock finales de la campaña 2009/10 se mantendrán en valores
similares al promedio de las últimas cinco campañas (4.7 para consumo,
11.1 para exportación y 0.5 millones de toneladas para stock), la
producción de la campaña 2009/2010 debería ascender, como mínimo,
a 18.3 millones de toneladas (30.7 % superior a la producción estimada
para 2005/06) para poder hacer frente a esta nueva demanda.
Bibliografía
- SAGPyA/IICA. 2005. Perspectivas de los biocombustibles en Argentina
y Brasil. 152 p.
[1] Estudiante avanzado de la Licenciatura
en Economía y Administración Agrarias FAUBA.
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