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Consumo de fitosanitarios en el contexto de expansión
agrícola
Pérez Leiva Félix [1] y
Anastasio Mario Daniel [2]
Introducción
Importancia Económica del
Control de Plagas
Durante los últimos años, los agroquímicos han representado
el gran sostén del crecimiento de la producción agropecuaria argentina,
teniendo en cuenta el rol imprescindible que constituyen en el paquete
tecnológico de la producción agrícola moderna. Se estima que, en
las zonas tradicionalmente agrícolas, el crecimiento en los rendimientos
alcanzó una tasa superior al 5% anual con la incorporación de estos
productos (Conde Prat y De Simone, 2004).
Se presume que el sector agrícola evolucionará con
un crecimiento de la superficie sembrada de cereales, oleaginosas
y cultivos industriales, equivalente a 16% entre 2003 y 2010 y a
9% entre 2010 y 2016 (4,5 y 2,8 millones de hectáreas respectivamente).
Con estas proyecciones se alcanzarían los 100 millones de toneladas
en 2010 y cerca de 116 millones de toneladas en 2016. La superficie
necesaria para llegar a los 100 millones de toneladas en 2010, se
estimó en 32,7 millones de hectáreas (Huerga y San Juan, 2004).
En esta expansión la demanda de agroquímicos en general, y particularmente
los fitosanitarios [3], poseen un papel
fundamental.
En América del Sur el 31% de la cosecha de trigo
se pierde a causa del ataque de diversas adversidades (hongos, insectos,
malezas, etc.), mientras que en el caso de la soja los daños alcanzan
el 32% y en el maíz el 44% (Huerga y San Juan, 2004). La aplicación
de agroquímicos, dentro de un “manejo integrado de enfermedades”
[4], se presenta ante este escenario
como una alternativa, no sólo para lograr el crecimiento estimado
de la producción a mediano plazo, sino también para poder alcanzar
en el corto plazo los rindes potenciales [5]
de las especies cultivadas.
Objetivo
El presente trabajo se propone caracterizar, el comportamiento
del mercado de fitosanitarios utilizados en soja, maíz y trigo.
Materiales y Métodos
Se han procesado datos estadísticos del mercado de
fitosanitarios proporcionados por la Cámara de Sanidad Agropecuaria
y Fertilizantes (CASAFE) y otros datos relacionados a los cultivos
de soja, maíz y trigo de la Secretaría de Agricultura, Ganadería,
Pesca y Alimentación (SAGPyA), para el período 1999-2003.
Resultados
Consumo y superficies sembradas
Los cultivos de soja, maíz y trigo han demostrado
tendencias diferenciales en cuanto al valor comercializado de fitosanitarios.
En el caso de la soja, si bien se observa una marcada
tendencia creciente en la superficie sembrada, el valor comercializado
de fitosanitarios cae un 6% entre los años 2000 y 2003 (Figura 1).
A pesar de ello, el volumen comercializado se expande durante el
período bajo análisis, advirtiéndose un incremento en el consumo
de productos de menor costo [6].
El mercado de fitosanitarios aplicados a maíz acompaña
la tendencia decreciente de la superficie sembrada entre los años
1999 y 2002, pero en 2003 logra una considerable expansión debido
al incremento en el consumo de herbicidas (30,8%) e insecticidas
(41,6%) (Figura 2).
Figura 1
Evolución de la superficie sembrada
y el consumo de fitosanitarios en soja

Fuente: Elaboración propia
en base a datos de SAGPyA y CASAFE
Figura 2
Evolución de la superficie sembrada
y el consumo de fitosanitarios en maíz

Fuente: Elaboración propia
en base a datos de SAGPyA y CASAFE
En el cultivo de trigo, el valor comercializado de
fitosanitarios sigue la tendencia de la superficie sembrada, pero,
al igual que en el caso del maíz, crece en 2003, recuperándose principalmente
de las caídas experimentadas por los productos herbicidas y curasemillas
[7]
en 2002, cuando el contexto de incertidumbre económica impactó en
estos mercados (Figura 3).
Figura 3
Evolución de la superficie sembrada
y el consumo de fitosanitarios en trigo

Fuente: Elaboración propia
en base a datos de SAGPyA y CASAFE
Composición de los mercados
Los principales productos comercializados en soja
y maíz son, por orden de importancia, los herbicidas e insecticidas.
Estos productos representaron entre el 90% y el 95% del valor comercializado
de fitosanitarios para ambos cultivos durante el período 1999-2003
(Figuras 4 y 5). En tercer lugar, se encuentran los curasemillas
y, con una importancia relativamente pequeña, los fungicidas.
Figura 4
Evolución de la composición del mercado
de fitosanitarios en soja

Fuente: Elaboración propia
en base a datos CASAFE
Figura 5
Evolución de la composición del mercado
de fitosanitarios en maíz

Fuente: Elaboración propia
en base a datos CASAFE
A partir del año 2001, junto al incremento en el
área sembrada y el mayor consumo de los principales principios activos
(Epoxiconazole+Carbendazim, Tebuconazole, Azoxistrobina y Propiconazole),
los fungicidas se consolidan como el producto de mayor importancia
para el cultivo de trigo, representando entre el 45% y el 50% del
mercado. Siguen en nivel de jerarquía los herbicidas, con una participación
en el mercado que fue disminuyendo durante el período bajo análisis
(disminuyó del 60% en 1999 al 40% en 2003). Los curasemillas, con
el 10% promedio del mercado durante todo el período, poseen una
importancia mayor que los insecticidas en este caso (Figura 6).
Figura 6
Evolución de la composición del mercado
de fitosanitarios en trigo

Fuente: Elaboración propia
en base a datos CASAFE
Principios activos [8] de mayor importancia
De los principios activos utilizados como fitosanitarios
en soja, el más importante (no solo para este cultivo, sino para
el mercado global de fitosanitarios), es el Glifosato. Dicha sustancia
activa logró expandirse hasta representar más del 90% del valor
comercializado para los herbicidas utilizados en soja (Figura 7).
Figura 7
Evolución de la composición del mercado
de herbicidas en soja

Fuente: Elaboración propia
en base a datos CASAFE
En el caso de los insecticidas aplicados al mismo
cultivo, se aprecia que Clorpirifos, Endosulfan y Cipermetrina han
logrado entre 1999 y 2003 consolidarse en el mercado, constituyendo
el 74% del mismo durante el último año de dicho período (Figura
8).
Figura 8
Evolución de la composición del mercado
de insecticidas en soja

Fuente: Elaboración propia
en base a datos CASAFE
Los herbicidas utilizados en maíz, en cambio, poseen
un mercado más diversificado. En este caso el liderazgo lo ostentan
Atrazina (29% del valor comercializado en 2003) y Acetoclor+Antídoto
(19% del valor comercializado en 2003). Durante los últimos tres
años analizados se observa una leve tendencia a la caída en la participación
de aquellos principios activos que lideraron el mercado en 2001,
fortaleciéndose la diversidad de productos destacada anteriormente
(Figura 9).
Figura 9
Evolución de la composición del mercado
de herbicidas en maíz

Fuente: Elaboración propia
en base a datos CASAFE
De los insecticidas aplicados a maíz, Cipermetrina,
Clorpirifos y Lambdacialotrina, son los principios activos más relevantes,
alcanzando el 63% del valor comercializado durante 2003. Deltametrina,
por su parte, fue perdiendo progresivamente participación en el
mercado entre los años 1999 y 2003 (Figura 10). Cabe destacar que
el consumo de estos productos creció durante el período bajo análisis
un 116%.
Figura 10
Evolución de la composición del mercado
de insecticidas en maíz

Fuente: Elaboración propia
en base a datos CASAFE
En el mercado de fungicidas aplicados a trigo, se
observa una creciente diversificación en lo que respecta a principios
activos. No obstante ello, Epoxiconazole+Carbendazim y Tebuconazole,
mantienen el liderazgo en términos absolutos y relativos, representando
en conjunto entre el 42% y el 49% del valor comercializado a lo
largo del período 1999-2003 (Figura 11).
Figura 11
Evolución de la composición del mercado
de fungicidas en trigo

Fuente: Elaboración propia
en base a datos CASAFE
Dicamba y 2,4 D-Ester son los principios activos
herbicidas con mayor participación en el cultivo de trigo. A pesar
de ello, en suma, ambos representan solo el 37% del valor del mercado
(Figura 12), esto se debe a la gran cantidad de principios activos
que participan de este mercado. Sin perjuicio de ello, ambos productos
han incrementado su participación en el mercado entre 1999 y 2003.
Figura 12
Evolución de la composición del mercado
de herbicidas en trigo

Fuente: Elaboración propia
en base a datos CASAFE
Perfil de composición de los mercados
En este punto, se analiza cuál fue la composición,
por volumen de venta y cantidad de empresas, del mercado de fitosanitarios
para cada uno de los cultivos durante los años 1999 y 2003.
En todos los cultivos analizados (soja, maíz y trigo)
no se observa una gran variación en el total de empresas que componen
cada mercado. Por lo tanto, no se incluye esta variable al momento
de analizar los cambios a lo largo del período.
En el caso del cultivo de soja, no se observa una
mayor concentración en el volumen del mercado, por parte de las
empresas líderes. Esto se ve reflejado en que las dos empresas de
mayor volumen de ventas representaron el 44% y el 45% del total
durante los años 1999 y 2003 respectivamente.
No obstante, dentro del rango de empresas cuyo volumen
de ventas se encontró entre los 10 y 20 millones de U$S hubo incrementos
tanto en la cantidad de empresas (de 2 a 5) como en la participación
del mercado. Como contrapartida, la cantidad de empresas que vendían
entre 5 y 10 millones de U$S en 1999, decae en 2003 tanto en valores
absolutos como en participación dentro del volumen comercializado
en el mercado. Estos valores son indicios de un crecimiento entre
1999 y 2003 de aquellas empresas cuyo volumen de ventas se encuentra
en las categorías medias.
Por otra parte, las empresas con menor volumen de
ventas se mantuvieron relativamente estables. (Tabla 1).
Tabla 1
Distribución del mercado de fitosanitarios
en soja por empresas

Fuente: Elaboración propia
en base a datos CASAFE
Para las empresas que compusieron el mercado de fitosanitarios
aplicados a maíz, se observa que aquellas de mayor volumen de ventas
(más de 10 millones de U$S) perdieron participación dentro del total
del mercado y disminuyeron en una unidad.
En la categoría que va de los 5 a los 10 millones
de U$S, se advierte un gran incremento, pasando de estar compuesta
por 1 empresa a ser representada por 3 empresas las cuales participaron
del 31% del mercado. En el rango inmediatamente inferior (entre
2,5 y 5 millones de U$S) se percibe una caída en la cantidad de
empresas y en la porción representada dentro del mercado.
Las empresas de menor volumen de ventas también experimentaron
una caída en la participación del mercado. (Tabla 2).
Tabla 2
Distribución del mercado de fitosanitarios
en maíz por empresas

Fuente: Elaboración propia
en base a datos CASAFE
En lo concerniente al trigo, la cantidad de empresas
líderes del mercado (con más de 10 millones de U$S de ventas) pasa
de ser 2 en 1999 a ser representada por sólo una en 2003, con la
paralela caída en la participación del 46% al 28% de esta categoría
en el mercado.
En tanto, otros cambios significativos son la aparición
de una empresa en el rango que va de los 5 a los 7,5 millones de
U$S, y el crecimiento de la participación relativa en el mercado
de aquellas empresas que han registrado ventas de entre los 2,5
y 5 millones de U$S, no advirtiéndose grandes cambios en los demás
eslabones. (Tabla 3).
Tabla 3
Distribución del mercado de fitosanitarios
en trigo por empresas

Fuente: Elaboración propia
en base a datos CASAFE
Origen de los productos
En este apartado, se examina la evolución de los
mercados de fitosanitarios considerados hasta aquí [9], teniendo en cuenta
sus respectivas composiciones en base a tres orígenes: productos
elaborados íntegramente en el país, productos formulados en el país
con principios activos importados y productos importados formulados
en el extranjero.
En los fitosanitarios aplicados a soja, se observa
una caída a lo largo del período, en la participación de los productos
importados y un incremento tanto en la formulación local con principios
activos importados, como en la producción íntegramente nacional
(Figura 13). Esto, observado en un plano general, concuerda con
la expansión en las cantidades comercializadas y la caída en el
valor del mercado, lo que, a su vez, sería consecuencia del menor
costo final de los productos de origen local.
Figura 13
Evolución de la composición del mercado
de fitosanitarios en soja por origen

Fuente: Elaboración propia
en base a datos CASAFE
El principal origen de los fitosanitarios aplicados
a maíz es la importación de productos terminados. Cabe apreciar
que en este caso la producción local, si bien se encuentra muy por
debajo del volumen representado por las importaciones, ha tenido
un incremento en su participación a partir de 2000. (Figura 14).
Figura 14
Evolución de la composición del mercado
de fitosanitarios en maíz por origen

Fuente: Elaboración propia
en base a datos CASAFE
Como en el caso del maíz, el origen principal de
los fitosanitarios aplicados a trigo es la importación. La formulación
local de sustancias activas importadas es, en este caso, el segundo
origen en importancia alcanzando una considerable participación
en el mercado (casi un tercio del mismo). (Figura 15).
Figura 15
Evolución de la composición del mercado
de fitosanitarios en trigo por origen

Fuente: Elaboración propia
en base a datos CASAFE
Conclusiones
El consumo de fitosanitarios en nuestro país ha logrado
consolidarse junto con la expansión agrícola de los últimos años.
Esta consolidación ha fijado a dichos productos como uno de los
pilares fundamentales del crecimiento de la producción en vistas
de la evolución esperada a mediano plazo.
Las tendencias en el consumo de los fitosanitarios
poseen particularidades que se ven reflejadas en las diferentes
evoluciones de los mercados analizados por cultivo. Cada uno de
estos mercados posee un sinnúmero de variables influyentes, entre
las cuales se pueden incluir variables relacionadas al mercado (precio,
origen de los productos, oferta, etc.), variables relacionadas a
los cultivos (mayor o menor incidencia de una adversidad durante
un ciclo, características del genotipo, etc.), variables relacionadas
a los productos (amplitud de control, nivel de sustitución, efectividad
en el control, posibilidad de realizar mezclas) y otras variables.
Existen algunos principios activos que han consolidado
su participación a través de los años, logrando el liderazgo en
sus respectivos mercados. Muchos de ellos se encuentran sustentados
en la producción local, obteniéndose a costos relativamente bajos.
Esto puede observarse especialmente en el caso de los productos
aplicados a soja.
En lo que respecta a la estructura empresarial de
los mercados, se ha podido observar que, dentro del período analizado,
las empresas cuyo volumen de ventas se encontraban entre los valores
medios-bajos en 1999, han podido incrementar su valor comercializado
y la participación en el mercado hacia 2003.
Al examinar el origen de los productos en cada mercado,
se observan distintos patrones en la composición de los mismos,
siendo la producción y formulación local los componentes más importantes
en soja, y la importación el origen principal en maíz y trigo.
Es fundamental conocer no sólo la composición y evolución
de estos mercados, sino otras variables que hacen a su performance,
con el fin de poder evaluar medidas que aporten a la consolidación
de estos productos como insumo para el incremento de la producción
de granos, sin que ello redunde en pérdidas de competitividad para
la agricultura local.
En el futuro, la evolución de las superficies sembradas
de los diferentes cultivos, será determinante para la consolidación
de la industria local en la oferta de agroquímicos. De esta manera,
se espera que la experiencia observada en el caso del cultivo de
soja, donde el desarrollo del mercado derivó en una reducción de
los costos del control químico de adversidades, se replique en los
demás cultivos. Para ello, es fundamental lograr mercados con demandas
sostenibles en el tiempo, mediante la aplicación de medidas que
estimulen la rotación de cultivos, desde todos los sectores influyentes
en el marco institucional de la agricultura nacional.
Por otra parte, la eliminación de las medidas proteccionistas
aplicadas por Brasil [10]
para estos productos, puede generar, mediante el acceso al mercado
ampliado, un ámbito propicio para el incremento de las inversiones
en el sector.
Bibliografía
- CARMONA, M. 2001. Manual para el Manejo Integrado de Enfermedades
en Trigo. Editado por Carmona M. Buenos Aires. 35 págs.
- CASAFE. 2003. Datos estadísticos del período 1999 - 2003.
- CONDE PRAT, M. y C. DE SIMONE. 2004. Insumos Agrícolas: Fertilizantes
y Terapéuticos. SAGPyA. Material del Foro de Perspectivas
Agropecuarias 2004. 21 págs.
- HUERGA, M. y S. SAN JUAN. 2004. El Control de las Plagas
en la Agricultura Argentina. Estudio Sectorial Agrícola Rural.
Banco Mundial y Centro de Inversiones FAO. Buenos Aires. 100 págs.
[1] Estudiante avanzado de la LEAA-FAUBA
E-mail: perezlei@agro.uba.ar
[2] Licenciado en Economía y Administración
Agrarias. Docente de Economía General. E-mail: anastasi@agro.uba.ar
[3] Fitosanitarios: sustancia o mezcla
de sustancias destinadas a prevenir, destruir o controlar las especies
no deseadas de plantas, hongos o animales que causan perjuicio o
que interfieren de cualquier forma en la producción, elaboración,
almacenamiento, transporte o comercialización de alimentos, productos
agrícolas, maderas y sus subproductos o alimentos para animales.
[4] En el “manejo integrado de enfermedades”
las principales estrategias de control se basan en el uso de cultivares
resistentes, en la aplicación de agroquímicos basada en el umbral
de daño económico (UDE), y en el control por prácticas culturales.
De esta manera, no solo se tiene en cuenta la sustentabilidad económica
de la producción, sino también la sustentabilidad ecológica mediante
la racionalización del uso de agroquímicos. (Carmona, 2001).
[5] Rinde potencial: Expresión fenotípica
máxima esperada para un cultivo, fruto de la interacción del genotipo
y el ambiente resultante de la combinación de suelo, clima, plagas,
enfermedades y competencia entre plantas del mismo cultivo y con
otras especies (malezas).
[6] Por ejemplo: Glifosato (Herbicida),
Carbendazim (Fungicida y Curasemilla), Metamidofos (Insecticida).
[7] Curasemilla: Fitosanitario aplicado
a la semilla destinada a la siembra. En mayor medida son utilizados
para el control de hongos o insectos.
[8] El principio activo, ingrediente
activo, sustancia activa o sustancia grado técnico, es la materia
prima principal en la elaboración de agroquímicos, aquí observaremos
a aquellos que dan origen a los productos más utilizados en el mercado.
[9] Se incluyen: Herbicidas, Insecticidas,
Fungicidas y Curasemillas.
[10] Brasil aplica restricciones para-arancelarias
a los productos agroquímicos argentinos, dificultando e incrementando
los costos de la inscripción de los mismos en ese país.
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