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Caracterización económica de la provincia de Santiago
del Estero: Evolución de la agricultura en la provincia
Mara Barembaum y Mario Anastasio [1]
Introducción
El fin de la convertibilidad
y el tránsito por una etapa favorable en los niveles de precios
de los commodities
incrementaron las cifras de rentabilidad de las explotaciones dedicadas
a la producción primaria. Con el aumento de la rentabilidad, la
superficie implantada con cultivos agrícolas también creció, ganando
terreno a las tierras empleadas en la producción ganadera y expandiendo
aún más la frontera agrícola. Este marco no hizo más que confirmar
y potenciar una tendencia que se venía dando en Santiago del Estero
en las últimas décadas. En esta situación, se plantea la necesidad
de evaluar de manera crítica la sustentabilidad de tal orientación
en un sentido amplio que encierre aspectos económicos, institucionales,
sociales y ambientales.
Caracterización general de la Provincia de Santiago
del Estero
- La Pcia. de Santiago del Estero posee una extensión de 136.351
km2, su territorio es una vasta planicie que presenta
una leve inclinación en dirección noroeste-sureste, se encuentra
ubicada entre los 25º 35 y los 30º 41 20" de latitud sur
y los 61º 34 de longitud oeste.
- Es una provincia típicamente mediterránea, solo cruzada por
dos ríos, el Dulce y el Salado disímiles tanto en su caudal como
en las posibilidades de aprovechamiento.
- Su clima es cálido, corresponde al de Regiones subtropicales
con una temperatura media anual de 21,5ºC con variantes extremas
hasta de 45ºC. La diferencia entre la máxima y la mínima diaria
oscila entre 5ºC y 15º C.
- En Santiago se distinguen la estación lluviosa y de fuertes
calores y la seca de moderada temperatura. La estación lluviosa
comienza en octubre y termina en marzo y la seca de abril a septiembre.
- La temperatura extrema observada en el verano para la Pcia.
está ubicada en los 47º. La mínima absoluta varía entre los valores
límites que van desde -5ºC a -10ºC. Las precipitaciones tienen
mayor significación en el período estival con una máxima que varía
entre los 500 mm. y 540 mm. y una mínima de 300 mm.
- Los vientos más fuertes tienen lugar en los meses de julio,
agosto y septiembre, siendo los del sur y del norte de mayor velocidad
media (aprox. 75 km/h).
- Esta provincia, cuya capital lleva su mismo nombre, se divide
en 27 departamentos con poderes políticos y administrativos propios.
Limita al norte con las provincias de Salta y Chaco; al este con
las provincias del Chaco y Santa Fe; al sur con la provincia de
Córdoba, y al oeste con las provincias de Catamarca, Tucumán y
Salta.
De acuerdo al último censo nacional de población
y vivienda (año 2001) la población asciende a 804.457 habitantes,
con una tasa de crecimiento poblacional de 1,8% .La esperanza de
vida al nacer es de 73 años. La población de menos de 15 años representa
el 35,7% del total, los que tienen más de 65 representan el 7,1%
mientras que el 37,0% de la población tiene entre 20 y 50 años.
La población se concentra en un 66,1% en centros urbanos, los más
importantes son los municipios de Santiago del Estero y La Banda
ubicados a tan solo 10 kilómetros de distancia entre si, que concentran
el 40,5% de la población provincial.
Con respecto a los indicadores educativos de la población,
se puede mencionar que la tasa de analfabetismo asciende al 6,0%
y la tasa neta de escolarización combinada entre el nivel primario
y secundario es del 78,3%. El principal aglomerado urbano cuenta
con el 46,4% de su población económicamente activa (PEA) con estudios
secundarios completos. La provincia cuenta con dos centros universitarios
(uno público y uno privado) y 53 centros de educación superior no
universitaria a los cuales asisten un total de 21.586 alumnos. (Fuente:
Agencia de Desarrollo de Inversiones)
Estructura de tenencia de la tierra y superficie
explotada
Santiago del Estero es una de las provincias con
mayor población campesina del país; según el documento central de
la Mesa de Tierras de Santiago del Estero en el campo viviría aproximadamente
el 40% de la población total de la provincia; alrededor de 28.000
familias. Los departamentos que tienen más población en situación
de pobreza son además los que concentran la mayor cantidad de población
rural. El grueso de estas familias son poseedoras con animo de dueño
de las tierras que durante varias generaciones han ocupado, pero
no tienen regularizada su situación dominial. Según el Defensor
del Pueblo de la provincia habría 24 mil poseedores legítimos expuestos
a ser desalojados. (Fuente: Ministerio de Justicia, Seguridad y
Derechos Humanos).
En el sector agropecuario argentino, durante los
últimos años, se evidenció un rápido proceso de concentración de
la propiedad a nivel nacional, hecho que no se reflejó de manera
proporcional en la provincia de Santiago del Estero. El número de
explotaciones agropecuarias (EAPs [2])
de esta provincia en 1988 era de 21.122 y en el 2002 pasó a ser
de 20.949, arrojando una variación intercensal relativa del –1%,
cifra muy inferior al total nacional que fue del orden del -21%
(fuente: CNA de 2002).
Aunque en los últimos tiempos la tendencia a la concentración
no sea evidentemente creciente en esta provincia, el fenómeno se
presenta como una característica histórica para la distribución
de la tierra, provocando conflictos por la propiedad de la misma.
Muchos de los campesinos que poseían la tenencia
precaria de la tierras son desalojados judicialmente por grandes
empresas y/o particulares, muchas veces apoyados por los poderes
públicos. En la provincia existe aún hoy un alto porcentaje de familias
rurales que no poseen la propiedad legal de los predios que habitan,
se trata en algunos casos de poseedores inscriptos a favor de un
particular en el registro de la propiedad o casos en los que no
se hace juicio sucesorio y el inmueble pasa a ser un bien mancomunado
de los herederos, en otras ocasiones se trata de ocupantes de tierras
fiscales cuya situación no ha sido regularizada.
Desde la perspectiva de las superficies explotadas
se puede observar otra situación. La superficie total utilizada
por las explotaciones agropecuarias en la provincia pasó de ser
de 4.836.614 de has. en 1988 a 5.393.633 de has. en 2002. Este aumento
del 12% es una muestra de la expansión de las tierras destinadas
a las explotaciones agrícola y pecuaria en la provincia.
El mismo hecho se resalta al analizar las explotaciones
por tamaño. Las superficies destinadas a la producción por los distintos
tamaños de explotaciones se acrecentaron entre los años 1988 y 2002
(Datos de los CNA 1988 y 2002, Fuente: INDEC). El único tamaño de
explotación que se redujo en superficie fue el de más de 10.000
has., pero tal reducción fue en proporción menor al aumento registrado
por explotaciones de menor tamaño. Esto refleja, una vez más, el
incremento de la superficie consagrada a la producción agropecuaria.
Una tendencia análoga se puede observar en el tamaño
medio de las EAPs de la provincia. En este caso el crecimiento registrado
fue del 19%.
Las evidencias indican que el crecimiento de la superficie
con destino a la explotación agropecuaria en la provincia de Santiago
del Estero fue notorio durante la última década. Por otro lado,
no hubo una tendencia demasiado marcada hacia una mayor concentración
de la propiedad. Estos aspectos sientan las bases para la evaluación
de la expansión de la frontera agrícola, signada especialmente por
el incremento de las superficies implantadas en el territorio provincial.
(Fuente: Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos).
La expansión de la frontera agrícola es liderada
por el cultivo de la soja, y acompañada por el maíz, el trigo y
en menor medida el algodón. Este proceso, cuyos protagonistas principales
son empresarios extraprovinciales (especialmente santafesinos y
cordobeses) e internacionales, ha generado una presión altísima
sobre los ecosistemas existentes en la provincia y por consiguiente
sobre sus habitantes. Más allá del debate en torno a la soja, junto
con ella avanzan también los paquetes químicos que la acompañan
como el Glifosato de gran impacto ambiental. Este proceso de expansión
de la frontera sucede en suelos cuya aptitud es más bien ganadera
y no agrícola intensiva.
La expansión y revalorización de la tierra santiagueña
(las mejores superficies rondan los U$S 450 por ha., precio comparable
a la pampa húmeda), se monta sobre un proceso muy localizado de
“cambio climático” y de “ciclo húmedo” caracterizado por un aumento
de los niveles de humedad que hace a la agricultura más viable.
(Fuente: Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos).
En esta situación, la problemática de la tenencia
y posesión de la tierra se ha convertido en una de las principales
cuestiones de la agenda de derechos humanos santiagueña ya que el
proceso de avance indiscriminado de la frontera agrícola, atenta
no solo contra los derechos reales de posesión sino también contra
el patrimonio cultural ambiental de las comunidades campesinas de
la provincia. Es urgente que se instale el debate no solo productivo
y ambiental sino también jurídico ya que los daños que esta sufriendo
hoy el campo santiagueño son irreversibles. (Fuente: Ministerio
de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos).
Estructura económica productiva
El Producto Bruto Geográfico provincial está conformado
en un 7% por el sector primario, 15% por el secundario y 78% por
el terciario. Dentro de este último, el sector público representa
el 24% del mismo. La contribución del sector público provincial
en el valor agregado más que duplica la del promedio nacional (11%).
(Fuente: Ministerio de Economía).
La estructura productiva de la provincia se asienta
sobre la producción primaria, fundamentalmente sobre los sectores
agrícola, ganadero y forestal, dentro de los cuales se destacó,
durante la última década, la actividad algodonera. La expansión
experimentada en ese período, la constituyó en la principal actividad
productiva, no sólo por la magnitud de su valor agregado, sino también
por su importancia en el comercio exterior provincial y sus eslabonamientos
con el sector industrial. Sin embargo, en los últimos años, dicha
actividad está siendo desplazada por la creciente importancia del
cultivo de la soja. (Fuente: Ministerio de Economía).
La estructura económica productiva primaria es diversificada:
frutihorticultura, cereales, forrajes, fibras y otros cultivos industriales
se destinan al consumo local y nacional, o a su industrialización.
(fábricas de envasado de tomate, pimientos, choclos, arvejas, desmontadoras,
hilanderías, deshidratadoras de alfalfa y fábricas de dulces). Los
oasis de regadío se encauzan hacia el incremento de la horticultura
productora de primicias (batata, zapallo, sandia, melón). En las
zonas de los bañados y esteros, donde solo se cultivan maíz y zapallo,
la salinización del suelo y la marcada merma de agua conspiran contra
la producción agrícola, en beneficio de la ganadería mientras que
en el noroeste de la provincia se cita una extensa área de aguas
surgentes donde la existencia de un microclima condicionado por
el sistema de Aconquija permite el cultivo de soja, sorgo, poroto,
plantas aromáticas (pimiento y comino).
La agricultura se desarrolla en vastas zonas de la
provincia, con distinta intensidad y formas de producción, ya que
los cultivos se realizan con aguas superficiales o de surgentes
tanto en secano como en riego. Sin embargo, en los últimos años,
una serie de trasformaciones han provocado un cambio en la composición
de las hectáreas sembradas y en los sistemas de producción de los
cultivos:
- Ampliación de las superficies sembradas;
mediante la expansión de la frontera productiva.
- Mayor eficiencia lograda en algunos de
los rubros más importantes.
- Fuertes limitantes potenciales para la sustentabilidad
de la actividad agropecuaria; deterioro del suelo, proceso de
salinización
y déficit de infraestructura en las áreas bajo riego, tendencia
al monocultivo de soja por la baja productividad ganadera y de
otras actividades y la necesidad de capturar mayores rentabilidades
a corto plazo.
Actividad Agrícola
La actividad agrícola en la provincia de Santiago
del Estero se ha constituido en la última década en una demandante
creciente de territorio. Tanto los cultivos de cereales
y oleaginosas,
como los de especies forrajeras
han crecido significativamente en sus superficies implantadas. El
hecho más demostrativo lo constituyen los cereales y oleaginosas
cuya superficie implantada se triplicó según los datos de los últimos
censos agropecuarios.
En el caso de los cereales, el trigo ha sido el que
demostró la mejor performance, ocupando el primer lugar de importancia.
La otra especie cultivada que creció en lo respectivo a superficie
implantada es el maíz, pero tal crecimiento fue mucho menor al experimentado
por el trigo.
Por el lado de los cultivos oleaginosos, encontramos
que quien lideró la expansión de la superficie fue el cultivo de
soja, experimentando un crecimiento intercensal del 549%. Dentro
del mismo rubro, el siguiente eslabón en importancia lo ocupa el
girasol, pero con una superficie implantada de poca significancia.
De los cultivos industriales, el que se destaca en
la provincia es el algodón. La superficie implantada con este cultivo
también creció en la última década, según los datos arrojados por
el censo nacional agropecuario del año 2002. La variación porcentual
intercensal en este caso fue del 20%.
Zonas de agricultura bajo riego
Sólo el 38% de las explotaciones agropecuarias
utilizan riego. En general, se estima que de la superficie destinada
a la explotación agrícola en la provincia, sólo 150.000 has. dispondrían
de riego, pero en ningún caso se utilizan sistemas de tipo mecanizado.
Dentro de esta categoría podemos definir tres
áreas:
a)
El Sistema del Río Dulce:
Predomina el monocultivo del algodón y la estructura
de pequeños establecimientos minifundistas.
Este sistema abarca aproximadamente unas 290.000
has. Los Departamentos comprendidos por esta región son Banda, Robles,
Silípica, Sarmiento y Loreto.
Su base productiva esta compuesta por los cultivos
frutihortícolas, las especies que abarcan la mayor superficie y tienen
un gran volumen de producción son: melón, cebolla, batata, sandía,
tomate, zapallo y lechuga. También: algodón, alfalfa, trigo, maíz,
maíz de guinea, sorgo, pastura, etc.
La unidad
económica esta determinada en 25 has. y el 50% de la superficie
total esta ocupada por explotaciones de menos de 50 has.
Durante más de diez años se han utilizado de
una manera errónea los recursos hídricos en esta provincia, los
monocultivos son otra causa por la cual hoy en día se está enfrentando
el problema de la degradación de los suelos conjuntamente con su
salinización.
b)
Zona de Riego del Río Salado (Departamento Figueroa):
Posee una estructura de riego muy obsoleta.
En esta área se explota una superficie que alcanza las 19.000 has.
y se desarrollan los cultivos de algodón, alfalfa y maíz.
c) Zona de Riego del
Río Horcones y Ureña (Departamento Pellegrini):
Los principales cultivos de esta zona son:
el poroto y el garbanzo; en la actualidad se empieza a observar
una cierta tendencia al cultivo de soja.
La superficie en explotación bajo riego se
calcula en unas 4.000 has.
c.1) Sub-zona de riego con aguas surgentes:
Esta abarca gran parte del Departamento Pellegrini,
del Dpto. Jimenez, parte del Dpto. Banda y parte del Dpto. Río Hondo.
Las aguas surgentes que se encuentran en el
subsuelo a una profundidad que oscila entre los 120 y 450 mts. caracterizan
a esta zona. Los suelos que encontramos aquí son suelos que mejoran
su calidad de Este a Oeste.
Encontramos a la vez un drenaje natural facilitado
por la pendiente que decrece hacia el Este.
Las unidades de producción se caracterizan por
ocupar más de 100 has. irrigadas.
El sistema de acequias
era el principal pero en la actualidad hay un predominio de sistemas
de riego
por aspersión.
Los principales cultivos son: en primer lugar la
soja que tiene un rendimiento de aproximadamente entre los 1.200
y 2.300 kg./ha., después encontramos en orden de importancia el
sorgo granífero, girasol, comino y los cultivos forrajeros por último.
Zonas de agricultura de secano
Comprende toda la zona de la provincia, sin riego.
En las zonas abundantes de agua (precipitaciones estivales), el
sorgo forrajero y granífero, maíz, girasol son los cultivos predominantes
así como también los cultivos forrajeros.
En las zonas que tienen menor precipitación se ubican
los cultivos
de doble propósito, como el sorgo granífero (en verano, si las
precipitaciones son abundantes y oportunas, se cosecha; pero si,
en cambio, las lluvias son escasas o inoportunas, el rendimiento
del sorgo es muy bajo y se opta por pastorearlo).
Actividad Forestal
La provincia de Santiago del Estero, es por excelencia
de aptitud forestal. Fitogeográficamente se encuentra comprendida
en el área que forma la región occidental del parque Chaqueño. Se
distinguen bosques de diferentes aptitudes maderables, actualmente
se puede estimar provisoriamente que existen 1.000.000 de hectáreas
comercialmente rentables. Las áreas cubiertas de bosques en espesura
están formadas por especies principales: Quebracho Colorado (schinopsis
Q. Santiageño) y Quebracho Blanco (aspidosperma quebracho blanco).
En el estrato interior prevalecen especies de menor porte y valor
como las pertenecientes al genero Prosopis (algarrobos), mistol,
chañar, etc. El rendimiento posible es de 7 m3/ ha. para
las especies de Q. colorado y Q. blanco, con un 30 % para vigas
y un 70% para leña. Para las especies secundarias el rendimiento
oscila entre 18 y 20 m3/ ha. (Fuente: Secretaría de la
Producción y Medio Ambiente de Santiago del Estero).
Actualmente, según las diferentes especies, se comercializan
distintos tipos de productos que movilizan aproximadamente 14.700.000
U$S por año. (Fuente: Secretaría de la Producción y Medio Ambiente
de Santiago del Estero).
Dado que Santiago coincide con las zonas de los grandes
desiertos del mundo, posee carácter desértico latente. La situación
aún no se manifestó en gran escala, debido a la protección que brinda
al suelo, la cobertura vegetal se sustenta, integrada por especies
de características exclusivas. (Fuente: Secretaría de la Producción
y Medio Ambiente de Santiago del Estero).
Por otra parte, Santiago del Estero es la principal
provincia productora de carbón, concentrando aproximadamente la
mitad del total nacional. La actividad se localiza principalmente
en la región oriental, en los departamentos Copo, Alberdi, Moreno,
Juan F. Ibarra, General Taboada y Belgrano. La producción provincial
proviene del bosque nativo y se destina principalmente al consumo
y un pequeño porcentaje se exporta. La producción de carbón, actualmente
sólo puede realizarse a partir de procesos de desmonte con fines
agrícolas o ganaderos. Esta disposición motiva la contracción de
la actividad observada a lo largo de la década. (Fuente: Ministerio
de Economía).
Evolución reciente de los principales cultivos
agrícolas
La tendencia al incremento de la superficie destinada
a la agricultura y, en particular, a oleaginosas es notoria. Sin
embargo, la devaluación de la moneda nacional no explica el aumento
del área sembrada. Dicho aumento se debe a la mejora en los precios
de los commodities que actúan como un incentivo para que los productores
se vuelquen hacia productos de exportación. La expresión de esta
coyuntura del ambiente macroeconómico se observó en un crecimiento
(aun más exponencial) del área sembrada de soja a expensas de otros
cultivos agrícolas, como el maíz y áreas destinadas a la explotación
forestal.
Nota: Se han
tomado en la estimación los cultivos de cartamo, lino, girasol y
soja.
También se observa una tendencia creciente en la
superficie sembrada con trigo en los últimos años, aunque este incremento
es mucho menor al experimentado por la soja. La expansión de este
cultivo se debería a las condiciones climáticas favorables y, además,
a la posibilidad de realizar una mayor ocupación efectiva de la
superficie mediante la rotación con soja de segunda.
En el sector productor de hortalizas, la tendencia
es contraria, por lo que se estima que algunas de estas áreas cambiaron
su destino a la producción agrícola.
Es importante subrayar que en los últimos años
se produjeron dos fenómenos a destacar; por un lado se sustituyó
soja por algodón y, por otro lado, se produjo una expansión de la
frontera productiva ya que el área cultivada casi se triplicó en
los últimos 10 años. Como consecuencia, se sembraron en la última
campaña mas de 600.000 has de soja con una producción de 1.473.600
toneladas (Fuente: SAGPyA).
La soja avanza en detrimento de otras actividades,
dada su alta rentabilidad. Esto implicaría, por un lado, riesgos
ambientales y comerciales (derivados del monocultivo), y, por otra
parte, consecuencias negativas por la aplicación de tecnología que
manipula genéticamente las semillas combinándola con agroquímicos
de alto impacto ambiental.
Los establecimientos productores de Soja de mayor
tamaño pertenecen, en gran medida, a firmas tucumanas y santafesinas
que trasladan el producto del cultivo a sus respectivas provincias
para su posterior industrialización y exportación, lo que tiene
un impacto negativo (en términos de valor agregado) para el desarrollo
económico provincial. La superficie sembrada con soja a alcanzado,
según estimaciones de la SAGPyA, 654.500 has. en la última campaña
(2002/2003).
Por el lado del algodón, la suba de los precios
internacionales de mediados de los ’90 motivó un fuerte aumento
de la producción en varias provincias entre las que se destacó Santiago
del Estero (la segunda provincia productora después de Chaco). Parte
del procesamiento del algodón en bruto (desmotado) cosechado localmente
es realizado en la propia provincia, el resto se desmota en otras
provincias como Chaco, Catamarca o Santa Fe. Durante mediados de
los ’90 el sector recibió inversiones que permitieron incrementar
la capacidad de desmote en Santiago del Estero (incremento de un
30% de la capacidad instalada).
El desarrollo del cultivo se ve favorecido
por las propicias condiciones agroclimáticas y la ausencia del “picudo”.
La calidad obtenida es muy buena, predominando las variedades de
fibra larga e intermedia. El crecimiento del sector determinó que
el área cultivada se multiplicara por 10 entre 1990 y 1998 (llegando
a las 200 mil hectáreas sembradas y las 310 mil toneladas de producción).
La actividad algodonera enfrentó en el período 1999-2002 una de
las situaciones más críticas debido a que a la caída de la demanda
interna se sumó un frente externo sumamente desfavorable. Sin embargo,
el nuevo contexto macroeconómico mejoró la competitividad local
de la cadena del algodón especialmente en la etapa de hilados y
tejidos, al mismo tiempo en los últimos meses mejoró el precio internacional
de la fibra de algodón lo que permitió mejorar la rentabilidad de
los productores. (Fuente: Agencia de Desarrollo de Inversiones).
Sustentabilidad
En la Provincia de Santiago del Estero, la producción
agropecuaria durante el siglo pasado, se realizó principalmente
con criterios productivistas, prevaleciendo la extracción de los
recursos naturales que se suponían inagotables. A partir de las
décadas del ´80 y ´90 se incorpora la noción de sustentabilidad
, que entre otras cosas asume la existencia de límites físicos
en la explotación del suelo y agua, del bosque y de la fauna silvestre.
El producto de décadas de manejo inadecuado de los agroecosistemas,
además de repercutir en la calidad de vida de los productores agropecuarios
y los sectores vinculados a los mismos, generó señales claras de
degradación, entre las que deben destacarse:
- La degradación de suelos, debido principalmente
a la erosión
laminar y salinización de los mismos.
- La degradación de cobertura vegetal, principalmente
por arbustificación de los agroecosistemas.
- La destrucción de hábitats con pérdida de
biodiversidad
de flora y fauna.
Según la Dirección General de Protección de los Recursos
Naturales de la provincia existen dos casos de aplicación de prácticas
de manejo que tienen un alto impacto sobre la degradación de los
agroecosistemas: La habilitación de tierras para la producción agropecuaria
en el Noreste de Santiago del Estero, sin una planificación adecuada
del desmonte y su posterior utilización y el uso ineficiente de
los recursos hídricos en el área de riego del Río Dulce, datos actualizados
sobre el avance de la frontera agropecuaria, indican que en dicha
área, se pasó de 68.000 has. desmontadas en 1975 a 508.000 has.
desmontadas en el año 2000.
En el Área de Riego del Río Dulce, los sistemas productivos
presentan un bajo nivel de sustentabilidad y los suelos un alto
nivel de salinidad. Una de las señales de esta crítica situación,
es que en las últimas dos décadas (entre 1982 y 1998) abandonaron
la producción el 53 % de los Agricultores, en su mayoría pequeños
productores. De los 4.508 Agricultores que dejaron la producción,
muchos migraron y otros permanecen en sus parcelas como "residentes
rurales". De las 9.078 parcelas empadronadas en el sistema
de riego, actualmente están en producción solamente el 55%, con
la consecuente subutilización y degradación del agroecosistema en
general. Desde el punto de vista ambiental, las parcelas que en
algún momento fueron deforestadas y regadas y luego se dejaron de
regar, incrementaron los niveles de salinización de sus suelos,
situación en muchos casos irreversible desde el punto de vista económico.
Se han registrado numerosas denuncias de desmontes
ilegales, como también el incumplimiento de la zonificación y de
las previsiones de cortinas de viento y desmontes previstos en el
Dto. Acuerdo Serie “B” N° 23490 (mayo/80) y el Dto. Acuerdo Serie
“B” N° 5670 (set/80), lo que acentúa dramáticamente el deterioro
del ecosistema Santiagueño; además de violar lo previsto por la
Convención Internacional de Lucha contra la Desertificación que
la República Argentina ha suscripto en 1994 y ratificado en 1996.
(Fuente: Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos).
Anexo
Regiones Biogeográficas y Reservas Naturales
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Zonas Biogeográficas:
1) Bosques y arbustales del chaco semiárido
2) Bosques y arbustales del chaco árido
Bajos submeridionales
Depresión de las Salinas Grandes
Valle Fluvial del Río Salado
Valle Fluvial y bañados del Río Dulce
Espinales y Algarrobales pampeanos
Pastizales y Bosques serranos
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| Reservas:
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A: Parque Nacional Copo (Creado)
B: Manga Bajada (Pellegrini)
C: Rio Harcones (Pellegrini)
D: Cerro Remate (Alberdo)
E: Sachayol (Alberdi)
F: Bañados de Figueroa (Figueroa)
G: Campo del Cielo (Ibarra)
H: Pozo del Toba (Ibarra)
I: Lagunas Saladas (Ibarra)
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J: Sierras de Guasayán (Parcial)
K: Salinas de Ambargasta (Choya, Loreto,
Ojo de Agua)
L: Sierras de Ambargasta (Ojos de Agua)
M: Sierras de Sumampa (Quebrachos)
N: Selva (Rivadavia)
Ñ: Bañados del Rio Dulce (Mitre, Quebrachos,
Rivadavia)
O: Bañados de Añatuya (Gral. Taboada).
|
Fuentes
- http://www.senasa.gov.ar
- http://www.indec.mecon.gov.ar
- http://www.inta.com
- AGENCIA DE DESARROLLO DE INVERSIONES. 2004. “Provincia de Santiago
del Estero: Información Socioeconómica”. Secretaría de Industria,
Comercio Y Pyme. Mayo de 2004.
- GIARRACA, N. 2003. “Radiografía del capitalismo agrario” en
Le monde diplomatique, Mayo 2003.
- INDEC, Censo Nacional Agropecuario 1988.
- INDEC, Censo Nacional Agropecuario 2002.
- MINISTERIO DE JUSTICIA, SEGURIDAD Y DERECHOS HUMANOS. 2003.
“Informe Santiago del Estero”.
- MINISTERIO DE ECONOMÍA. 2004. “Santiago del Estero: Panorama
Económico Provincial”. Secretaría de Hacienda. Subsecretaria De
Relaciones Con Provincias Dirección Nacional De Programación Económica
Regional. Septiembre 2004.
- PENGUE, W. 2003. “El vaciamiento de “las pampas” ”en Le monde
diplomatique, Mayo 2003.
- SECRETARÍA DE LA PRODUCCIÓN Y MEDIO AMBIENTE DE SANTIAGO DEL
ESTERO. http://www.medioambiente.gov.ar/sian/sestero/consulta.htm
- SAGPyA. http://www.sagpya.mecon.gov.ar/new/0-0/agricultura
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