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Los diferimientos impositivos agropecuarios en la
Provincia de San Juan
Lic. Agustín Borsani [1]
A partir de las dificultades económicas de las provincias
extrapampeanas, su menor desarrollo relativo y sus desventajas respecto
a la zona pampeana, el Estado Nacional implementó diversos regímenes
de promoción económica, teniendo como objetivo incentivar la radicación
de inversiones a través de diferentes mecanismos (diferimientos,exenciones
impositivas) dirigidos principalmente al sector industrial y en
menor medida al agropecuario y turístico.
La provincia de San Juan, ha sido beneficiada por
el régimen especial de franquicias tributarias [2]
a través de la ley 22.973/83 que extendió a dicha provincia los
beneficios establecidos originariamente para las provincias de La
Rioja, San Luis y Catamarca [3].
Si bien en 1983 se sancionó la ley, es a partir de 1990 donde el
Estado asignó cupo en el presupuesto Nacional para otorgar los beneficios
a proyectos agropecuarios en San Juan, promocionándose entre 1990
y 2000, 424 proyectos agrícolas y 15 pecuarios. (Ministerio de Economía
de la provincia de San Juan, 2002)
Para la ley era necesario “estimular el desarrollo
económico de estas regiones, atrayendo la radicación de capitales
en los sectores agropecuario, industrial y turístico” y se esperaba
“radicar empresas sólidas que terminaran con el estancamiento
económico de la provincia”. (Ley 22.021/79)
Se estableció como autoridad de aplicación el Poder
Ejecutivo Provincial, siendo el encargado de verificar aspectos
tales como el plan de inversiones, de producción y los plazos y
condiciones establecidas en el beneficio otorgado, encargándose
también de imponer sanciones ante el incumplimiento de las obligaciones
establecidas por la norma.
Los interesados en acogerse a los beneficios de la
ley, personas físicas o jurídicas, y que tuvieran capacidad de diferir
impuestos nacionales, debían presentar ante la autoridad de aplicación
un anteproyecto y era ésta quién evaluaba y determinaba su aprobación
o no. El Gobierno local decidía así qué proyectos y actores económicos
beneficiar. Los inversores debían acreditar la factibilidad de los
proyectos, rentabilidad, costos de producción razonables, capacidad
técnica y empresarial.
En lo concerniente al proyecto se debía declarar
si iba a ser realizado por una empresa nueva o si se trataba de
una ampliación de otra ya existente, fundamentando el porqué de
la iniciativa y los motivos de la postulación para el beneficio.
[4] El tipo y variedad del bien a producir, el destino
del mismo, los volúmenes de venta y también el plazo para la puesta
en marcha desde la fecha de aprobación del proyecto, debían determinarse
anticipadamente. El inversor detallaba las características de la
explotación, su ubicación, el consumo de energía eléctrica anual,
el de agua por año, personal mínimo a ocupar y todo otro detalle
que se considerara de información necesaria. (Ministerio de Economía
de la provincia de San Juan, 1995)
Los proyectos aprobados se caracterizaron por:
- Su gran escala: en una zona donde según
el Censo Nacional Agropecuario de 1988 el 48.8% de las EAPs tiene
una superficie inferior a 5 hectáreas, y el 67.2% hasta 10 hectáreas,
el promedio de superficie de los proyectos agrícolas promocionados
es de 124 hectáreas, con una inversión de $18.866/ha. Hay que
considerar que en muchos casos una misma empresa presentaba varios
proyectos, por lo cuál si se tomara la superficie por persona
beneficiada el promedio de hectáreas se incrementaría en forma
considerable.
- En el caso de los olivícolas el promedio de superficie es de
126 hectáreas, con una inversión de $22.120/ha. El promedio de
la superficie de los proyectos que tienen como principal cultivo
la vid es de 79 hectáreas con una inversión de $22.590/ha.
- De los proyectos dedicados a la ganadería vacuna (siete), dos
tiene menos de 150 ha., y tres tienen más de 4.600 ha.
- Estar altamente especializados en un cultivo
o en la producción ganadera, aprobándose un número poco significativo
de proyectos que presentaran sistemas diversificados o que produjeran
bienes no tradicionales de la zona.
- Incorporar tecnología de avanzada. En el
caso del sistema de riego, fundamental para la producción agrícola
en zonas áridas como San Juan, hasta la década del noventa predominaba
totalmente el sistema “tradicional” al manto para el cultivo de
vid y por surco en cultivos hortícolas. A partir de la década
del noventa y coincidiendo con los diferimientos se comienzan
a incorporar sistemas modernos de riego por microaspersión y por
goteo.
Según Allub (1996) en el 37% de las empresas promocionadas
hasta 1996, que totalizaban 226, se comprometieron inversiones en
técnicas de riego por goteo y microaspersión.
También incorporaron varietales de alta calidad,
el uso de agroquímicos y mecanizaron el proceso productivo a través
de la incorporación de desmalezadoras y cosechadoras (fundamentalmente
en olivos).
Los proyectos agrícolas beneficiados se concentraron
en el Gran San Juan [5] y en el departamento de Veinticinco de Mayo;
implicando el 25 % cada uno, es decir que el 50 % de los proyectos
agrícolas beneficiados tienen su localización en el Gran San Juan
y un departamento, ambas zonas pertenecientes al Valle de Tulúm.
(Ministerio de Economía de la provincia de San Juan, 2002)
En total fueron promocionadas 424 empresas, comprometiendo
una superficie agrícola total de 43.223 hectáreas, de las cuales
el 34% corresponden a la producción de uva, principalmente fina.
Las empresas que se comprometieron a dedicar la mayor parte de la
producción a dicho cultivo, alcanzaron el número 193, representando
el 45% del total de empresas beneficiadas.
El cultivo con mayor superficie promocionada es el
olivo con 16.638 hectáreas, aunque en términos de número de empresas
promovidas es menor al de vid (127).
Los otros dos cultivos que le siguen con mayor superficie
promocionada y cantidad de empresas son frutas y forestales.
En lo que respecta a los pecuarios, se han aceptado
15 empresas que ocupan 25.802 hectáreas.
Del total de la superficie agrícola promocionada,
15.435 hectáreas no se habían implantado hasta el 2002, es decir
que el 35.7% de la superficie estaba sin implantar y por consiguiente
los inversores estaban en situación irregular. (Ministerio de Economía
de la provincia de San Juan, 2002)
Resultados del proceso
La significativa cantidad de proyectos vitivinícolas
promocionados por el régimen., principalmente a partir de 1992/93,
hace suponer en principio que la superficie de vid se debió incrementar
sustancialmente, hecho que no ocurrió, ya que la misma se mantuvo
hasta el año 2000 en un nivel cercano al de principios de la década
del noventa, período en que los diferimientos recién se comenzaban
a otorgar.
Las posibles causas fueron la desaparición en forma
importante de productores, sumado al bajo impacto del régimen en
la expansión de la frontera agrícola. En el primero de los casos
hasta 1996 el número de viñedos se mantuvo cercano al nivel del
período de inicio de los diferimientos [6], pero a partir
de dicho año se observa un importante desplazamiento de productores,
llegándose al mínimo de 5.943 viñedos en el año 2000. Respecto al
impacto sobre la frontera agrícola, la mayor parte de los proyectos
aprobados se ejecutaron en el Valle de Tulum, zona que cuenta con
mayor infraestructura básica dentro de la provincia y es cercana
a los centros de comercialización, caracterizándose por ser la zona
tradicionalmente productora de los cultivos promocionados. Esto
hizo que no se avanzara sobra zonas incultas, sino que se reimplantaran
zonas históricamente productoras.
Respecto a la producción si bien se incrementó entre
1992 y el 2001, dicho incremento no fue de gran magnitud debido
a la incorporación de varietales de alta calidad, cuyos rendimientos
son menores a las variedades tradicionales, como también por el
bajo impacto del régimen sobre la expansión de la frontera agrícola.
La superficie implantada de olivo, segundo
cultivo más promocionado, no se incrementó significativamente hasta
1997, a partir del cuál se comienza a superar el nivel de principios
de la década de los noventa de aproximadamente 4.500 ha., llegándose
al máximo de 14.000 hectáreas en 2000/2001. Esta situación estuvo
correlacionada fuertemente y positivamente con el nivel de producción.
A pesar de la cantidad de proyectos beneficiados,
lo que en teoría debió implicar para el sector agropecuario $1.091.054.695
en inversión privada entre 1990 y el 2000, no se evidenció hasta
ahora, un crecimiento sustancial en los indicadores de dicho sector,
manteniendo su participación en la economía sanjuanina en torno
al 11.5%.
Durante este período el sector de manufacturas, donde
el complejo olivícola y vitivinícola tiene un fuerte peso, no tuvo
el dinamismo suficiente para lograr un aumento significativo del
producto bruto geográfico, manteniendo la economía sanjuanina en
el producto nacional la misma participación relativa.
Respecto al desempeño de las exportaciones provinciales,
considerando como año base 1992 las mismas registraron una variación
relativa respecto al 2001 del 205%, duplicando la variación registrada
a nivel nacional, siendo este hecho de objetiva e impactante importancia
para el futuro próximo de la economía provincial.
Bibliografía
- Allub, Leopoldo. 1996. Globalización y modernización agroindustrial
en la provincia de San Juan, Argentina. Estudios Sociológicos.
Vol XIV.Nº 41. México.
- Instituto Nacional de Estadísticas y Censos. 1988. Censo Nacional
Agropecuario. Resultados Definitivos.
- Instituto Nacional de Estadísticas y Censos. 2002. Censo Nacional
Agropecuario. Resultados Provisionales.
- Ley Nacional 22.021.1979. Publicada en el Boletín Oficial del
04/07/1979.
- Ley Nacional 22.973. 1983. Publicada en el Boletín Oficial del
17/11/1983.
- Ley Nacional 23.697. Publicada en el Boletín Oficial Nº 26725.Pág.1.
- Ministerio de Economía, Obras y Servicios Públicos. 2002. Secretaría
de Programación Económica. Dirección de Programación Económica
Regional. Informe Económico Social de la provincia de San Juan.
- Ministerio de Economía de la provincia de San Juan. 2002. Subsecretaría
de Programación y Gestión Económica. Contralor Agrícola. Proyectos
Aprobados ley 22.973 hasta 2002.
- Ministerio de Economía de la provincia de San Juan. Subsecretaría
de Programación y Gestión Económica. Contralor Agrícola. Proyectos
Agrícolas Aprobados ley 22.973 hasta 1996.
- Ministerio de Economía de la provincia de San Juan. 1995. Subsecretaría
de Programación y Gestión Económica. Consulta Previa para Proyectos
Agropecuarios.
[1] Licenciado en Economía y Administración
Agrarias.
[2]
Dicho régimen otorgaba para su opción los siguientes beneficios:
a) Diferir el pago de las sumas que se deban abonar en concepto
de impuestos a las Ganancias, impuesto sobre los Capitales, impuesto
sobre el Patrimonio Neto, e impuesto al Valor Agregado, siendo el
monto total a diferir igual al setenta y cinco por ciento (75%)
de la aportación directa de capital, pudiendo ser imputado a cualquiera
de los impuestos indicados anteriormente. Los montos diferidos se
deben cancelar en cinco (5) cuotas anuales y consecutivas a partir
del sexto año posterior a la puesta en marcha del proyecto. b)
Deducir del monto imponible, a los efectos del cálculo del impuesto
a las Ganancias, las sumas invertidas en los proyectos.
[3] Originariamente por la ley Nacional
22.021/79.
[4] Por ejemplo si había estudios de
mercado que lo justificaran o por la aptitud agroecológica de las
tierras relevadas, etcétera.
[5] El Gran San Juan comprende los
departamentos de San Juan, Chimbas, 9 de Julio, Pocito, Rawson,
Rivadavia y Santa Lucia.
[6] Aunque significativamente inferior
al período anterior a 1990.
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