|
El auge de la apicultura en la Argentina: breve
introducción al tema
Hervias, Diego y Mogni, Fernando [1]
En la Argentina existen aproximadamente 2,8 millones
de colmenas,
aunque el verdadero potencial del país, se estima que estaría alrededor
de los 10 millones. Si se toma en cuenta las zonas donde se desarrolla
actualmente la actividad, se observa la posibilidad de duplicar
el número de colmenas y a ello habría que adicionarle la capacidad
ociosa de zonas poco exploradas que poseen buen rendimiento y calidad
de miel.
La Argentina se posiciona como un productor mundialmente
reconocido por la calidad de sus mieles. Esta condición se basa
en las grandes extensiones de pasturas naturales, la abundante
flora autóctona y las enormes superficies implantadas con diversos
cultivos agrícolas que se encuentran a disposición de la producción
apícola.
En términos productivos, se extraen entre 80 y 90
mil toneladas de miel al año, las cuales se exportan casi en su
totalidad. Esto se debe a que los hábitos de consumo local de
miel no son significativos (aproximadamente 200 gr./per capita/año).
En países con gran tradición en consumo, el volumen supera los
2 kg./per cápita/año. Por otro lado, existe una gran demanda internacional
de miel Argentina. El objetivo de este trabajo es dar a conocer
las enormes posibilidades de crecimiento que tiene la producción
de miel [2] en la Argentina,
Mercado
Cuadro N° 1: PRODUCCIÓN ARGENTINA
DE MIEL (en miles de Tn))
|
año
|
88
|
89
|
90
|
91
|
92
|
93
|
94
|
95
|
96
|
97
|
98
|
99
|
00
|
01
|
02
|
|
producción
|
46
|
40
|
45
|
54
|
61
|
60
|
64
|
70
|
57
|
75
|
75
|
98
|
93
|
80
|
83
|
Fuente: SAGPyA , 2003
. www.sagpya.mecon.gov.ar
La Argentina es el tercer productor mundial de miel,
detrás de China y EEUU, luego se ubica México. Entre los años 2002
y 2003 se consolidó también como el primer exportador mundial,
desplazando a China [3].
El principal destino de las exportaciones argentinas
es Alemania, allí es donde se dirige la mayor parte de la producción,
en segundo lugar se encuentra EEUU, luego figuran Italia, Reino
Unido, España y Japón entre los más importantes.
EEUU es un gran consumidor de miel, pero no puede
abastecerse con su propia producción. La demanda interna supera
ampliamente los parámetros de producción local, de allí su necesidad
de importar el producto. En un intento por controlar los precios,
(que aumentaban por la salida de China del mercado desde
fines del 2002), EEUU trató de absorber toda la producción
china de ese año, cosa que le fue imposible, incrementando así considerablemente
el precio internacional de la miel. Esto impactó positivamente a
los países exportadores, entre ellos a la Argentina.
En la primera mitad del 2003, la Argentina exportó
por un volumen de 58.900 tn. por un valor superior a los 131 millones
de dólares. La exportación se concretó a través de 91 empresas
y llegó a 25 destinos diferentes. Con respecto al mismo período
del año anterior, se incrementaron en un 7% las exportaciones y
en un 98% en valor. El precio medio de venta para el mes de junio
fue de U$S 2,35/ kg cuando en el 2002 el precio rondaba los U$S
1,18 por kilo.
Cuadro N° 2: Exportaciones Argentinas
de miel
|
DESTINO
|
Volumen (Tn)
|
Valor Fob (miles U$S)
|
|
Alemania
|
26877
|
59459
|
|
Gran Bretaña
|
5221
|
11731
|
|
Australia
|
4679
|
12118
|
|
Italia
|
4293
|
9894
|
|
EEUU
|
3527
|
8506
|
|
Canadá
|
3235
|
7382
|
|
Francia
|
2258
|
5225
|
|
España
|
1683
|
2994
|
|
Japón
|
1532
|
3990
|
|
Resto
|
4594
|
10188
|
|
Total
|
57899
|
131487
|
Fuente: SAGPyA sobre la base
de datos de SENASA (datos provisorios)
Costos apícolas
Luego de la devaluación del peso, a fines de 2001,
los costos no aumentaron en la misma proporción que el precio de
la miel. Esto produjo una reactivación de las actividades relacionadas
con esta producción, tales como fabricación de maquinaria de extracción,
provisión de material de madera para las colmenas, de insumos, de
medicamentos, núcleos,
reinas,
y abastecimiento de envases (fraccionado y a granel) entre otras
repercusiones.
Los precios al productor se incrementaron en un 220%
en dólares (debido a la sanción a China) y en un 650% en pesos (originado
en la devaluación)
desde finales del 2001 a mediados de 2003. Al 15 de agosto de 2003
el productor percibía 5,30 pesos por kg de miel pura. Este valor
puede oscilar según el tipo de miel (monofloral, pradera etc.).
Para una producción media de 250 colmenas, con instalaciones
para la extracción de miel, terreno propio (no hace falta que sea
propio, se alquilan pequeñas fracciones de los campos) y sin empleados
fijos, los costos apícolas están distribuidos en las siguientes
proporciones:
Gráfico N° 1:
Composición de costos apícolas.

Fuente: Ing. Agr. Triccó, H.
www.elsitioagricola.com.ar
12% Reposición de reinas:
El recambio de reinas en cada colmena, es una labor periódica originada
en la necesidad de modificación de los patrones
fenotípicos, así como también, como medio para evitar la caída
en la efectividad de postura de huevos por parte de las reinas envejecidas.
Esto se realiza aproximadamente cada 2 años.
20% Envases: El
fraccionamiento para la comercialización minorista directa, agrega
costos en envases de vidrio y/o plástico, más el costo en mano de
obra extra que se encuentra incluido en este ítem. El envasado
a granel representa un menor costo relativo debido a la relación
precio del producto – envase. (La exportación a granel se realiza
en tambores aprobados [4]
por los entes controladores).
10% Mano de obra:
Generalmente la incorporación de mano de obra es estacional (al
momento de la cosecha).
10% Sanidad: El
mantenimiento sanitario del colmenar significa un alto costo relativo
debido a la presencia de dos enfermedades endémicas en la población.
Estas enfermedades no son erradicables y por lo tanto, requieren
de un control continuo.
38% Vehículo:
Los costos relacionados con la movilidad se elevan considerablemente
al considerar aquellas empresas que desarrollan un tipo de producción
trashumante. Este tipo de producción consiste en instalar el colmenar
en una zona cuyo tipo de flora hace que la colmena se desarrolle
rápidamente. Luego trasladar las colmenas mas grandes a otro campo
del que se obtiene una mejor calidad de miel por la característica
de su vegetación. 10% Otros: Dentro de este ítem,
se incluye la reposición y conservación del material de las colmenas,
seguro y patente del vehículo y otros servicios necesarios para
la producción.
Provincias productoras
Gráfico N° 2: (año 2002)

Fuente: Elaboración propia
sobre la base de datos de SENASA (datos provisorios)
Si bien se produce miel a lo largo de todo el territorio
argentino, 5 provincias concentran aproximadamente el 80% de la
producción anual:
- Buenos Aires: Tiene el 43% de la producción con 41 mil toneladas
extraídas de 1,4 millones de colmenas.
- Santa Fe abarca 14% con 390 mil colmenas con una producción
de 14 mil toneladas.
- Córdoba posee el 11% de la producción con 300 mil colmenas y
una producción de 10 mil toneladas.
- Entre Ríos tiene el 7% con 250 mil colmenas y 6,8 mil toneladas
de miel.
- La Pampa cuenta con el 8% de la producción con 100 mil colmenas
produciendo 7,5 mil toneladas.
- En el resto del país se distribuyen 350 mil colmenas con una
producción de 15,7 mil toneladas anuales que representan el 17
% del total producido.
Gráfico N° 3: (año 2002)

Fuente: Elaboración propia
sobre la base de datos de SENASA (datos provisorios)
Al analizar la actual distribución geográfica de
la producción en la Argentina, se puede entender el impacto que
signifiacaría la extensión de la producción hacia aquellas zonas
marginales en términos agrícolas pero con gran potencial desde el
punto de vista apícola. Dentro del grupo de zonas marginales, aquellas
que reúnen características más aptas para la producción son las
regiones del Noroeste y Noreste de la Argentina, debido a que todavia
poseen amplias áreas de terreno virgen conjuntamente con un clima
adaptable a la producción apícola. En estas, se registran posibilidades
para el desarrollo de producciones con denominación de origen o
mieles diferenciadas únicas en el mundo, ya que existen especies
vegetales que no se encuentran en otros lugares, como por ejemplo
el quebracho que le da un color diferente. Cabe destacar, el poco
conocimiento instalado en la mayor parte de la población rural del
norte del país acerca de la actividad apícola del tipo productiva.
El consumo de miel para gran parte de las poblaciones de origen
indígena se encuentra asociado a una actividad extractiva de la
colmena sivestre con la consiguiente destrucción de la misma. Un
sistema productivo requiere de un manejo bastante mas complejo que
el antes mencionado. Si bien, la productividad esperada para estas
regiones, no es comparable con la de la zona pampeana, la principal
limitante parece ser la falta de iniciativas específicas por parte
del Estado que propicien un seguimiento y control a lo largo del
tiempo de aquellos proyectos tendientes a establecer actividades
que aseguren la subsistencia de la población.
Conclusiones
La Argentina posee el potencial necesario como para
que la explotación apícola pueda seguir expandiéndose. Este hecho
se debe principalmente a dos factores: la existencia de capacidad
ociosa de los campos con relación a las colmenas existentes por
un lado, y la utilización de insumos de alta tecnología a nivel
mundial. Pero estas perspectivas pueden verse afectadas por las
siguientes cuestiones:
- La exportación apícola tiene una forma de pirámide, es decir
hay una gran base productiva pero en el extremo superior se encuentran
unas pocas empresas en condiciones de exportar, lo cual les otorga
una fuerte influencia sobre los precios internos ya que la exportación
a granel tiene dificultades que limitan el ingreso de otras empresas.
Este hecho otorga un poder oligopólico a ciertas empresas acopiadoras
en el ámbito local, siendo ellas las únicas capaces de vincular
una demanda manejada por agentes externos concentrados, con una
oferta atomizada. Por otro lado, las cuotas necesarias para cumplir
con los demandantes excede en magnitud a la capacidad productiva
de cualquier empresa apícola individual, lo que refuerza la concentración
comercial.
- La trazabilidad
de la miel es un requerimiento que se generalizará en breve. La
miel deberá extraerse en lugares
habilitados y podrá identificarse al apicultor responsable y el
origen del colmenar para los casos en que se detecten partidas
con presencia de sustancias químicas no permitidas.
- La venta a granel genera una pérdida de potencial valor agregado
para los productores que se traslada a los últimos eslabones de
la cadena en el exterior, esto sucede conjuntamente con la mezcla
de mieles de diferentes extracciones que este tipo de comercialización
a granel supone.
- En cuanto a la sanidad, el apicultor debe seguir ciertas pautas
de aplicación y utilización de productos aprobados, evitando la
existencia de restos de sustancias químicas en el producto final.
Uno de los principales destinos es la UE, un mercado exigente
en este sentido.
- La apicultura en la Argentina funciona mayoritariamente en condiciones
de alta informalidad, casi un 70% de los productores no se encuentran
registrados en el organismo controlador, ya sea de orden sanitario
o impositivo. Esta lógica productiva, provoca el asidero necesario
para los impedimentos de entrada de la miel argentina en algunos
países como por ejemplo los EEUU. Este último denunció por dumping
[5] ante la OMC (Organización Mundial de Comercio)
a la miel de origen argentino para evitar la competencia con sus
productores. La falta de tributación de algunos productores significó
razón suficiente para la acusación de dumping. Por ello, la inscripción
de los pequeños y medianos apicultores es algo imprescindible
para cumplir con el punto anterior y llevar un registro y control
de la actividad.
Bibliografía
[1] Alumnos de la Licenciatura en Economía
y Administración Agrarias
[2]
Ya que es el producto de mayor importancia económica y volumen
de producción dentro del sector apícola teniendo en cuenta que
el mismo produce además polen, cera, propóleos, jalea real, etc.
[3]
Esto se debió a la aparición en la miel de esta procedencia,
de restos de medicamentos de aplicación en las colmenas, lo que
provocó su rechazo por la Unión Europea y posicionó a la Argentina
como primer exportador mundial.
[4] Tambores de 200 lts. con capacidad
para almacenar 330 kg. de miel aproximadamente aptos para exportación.
[5] Practica desleal del comercio internacional,
consiste en que un producto sea introducido en un mercado a un
valor inferior al precio del pais de origen.
|