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Características de la producción lechera argentina
María
Soledad Ordoqui, Fernando Mogni y Diego Hervias [1]
Ubicación de las cuencas lecheras
La producción láctea de la Argentina se concentra
en las provincias de: Buenos Aires (1. Mar y Sierras, 2. Oeste,
3. Abasto Sur, 4. Abasto Norte), Santa Fe (7. Sur, 8. Central),
Córdoba (9. Sur, 10. Villa María, 11. Noreste), Entre Ríos (5. Cuenca
“B”, 6. Cunca “A”), La Pampa (12. La Pampa) y Tucumán (13. Cuenca
de Trancas). (SAGPyA, 2003).
Estas regiones lecheras reciben su denominación según
la especialización, quedando conformadas dos grandes cuencas
lecheras: la “cuenca de abasto”, la cual produce mayoritariamente
leche fresca para consumo, y la “cuenca de la industria” especializada
en la elaboración de productos industriales tales como quesos y
manteca.
La participación relativa de las principales provincias
(Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y La Pampa) ha ido variando en
función del tiempo. Si bien todas han mostrado crecimiento en los
últimos años, la provincia de Buenos Aires ha perdido participación
relativa. Esto puede explicarse, principalmente, por la mayor tasa
de crecimiento que ha presentado la provincia de Santa Fe. Por otro
lado, Córdoba mantiene su posición al igual que Entre Ríos, La Pampa
y otras provincias.
Participación de las provincias
en la producción anual de leche

Fuente: SAGPyA. 2003
Existe gran diversidad entre los rendimientos según
la provincia que se considere y también entre zonas de una misma
provincia.
Santa Fe es la principal provincia lechera del país,
tanto por su volumen de producción como por la importancia que tradicionalmente
tuvo la actividad en el desarrollo de algunas ciudades. La productividad
en los tambos ha venido creciendo en forma sostenida, pero algunas
explotaciones se han ido reduciendo considerablemente, cuando no
abandonaron la actividad y el rodeo lechero ha crecido marcando
una tendencia hacia mayores escalas de producción. La provincia
cuenta con dos cuencas: Santa Fe centro [2]
y Santa Fe Sur [3] que aportan el 90% y el 9% respectivamente de
la producción total de la provincia.
La provincia de Córdoba participa con un tercio de
la producción nacional, por lo que se ubica en el segundo escalón
de las provincias productoras de leche del país. Dentro de sus 3
cuencas con que cuenta la provincia, la de mayor importancia es
la de Villa María que aporta el 50% de la producción.
Buenos Aires es la tercer provincia en cuanto a la
producción de leche cruda y su participación relativa en el total
nacional se ha ido reduciendo a favor de la mayor participación
de Santa Fe. De las 4 cuencas de la provincia, el Oeste es la más
importante con el 51% de los tambos y 54% de la producción. Le sigue
Abasto Sur, Abasto Norte y en el último escalón se encuentra Mar
y Sierras con el 9% de los tambos y el 11% del porcentaje de producción.
La provincia esta siendo afectada, al igual que otras zonas, por
la reducción en la cantidad de tambos y la tendencia de los establecimientos
con mayores escalas de producción.
Entre Ríos ocupa el cuarto lugar como productora
de leche en el país. A partir de 1995 se observa una retracción
en la producción debido al cierre de una de las plantas industriales
más importantes de la provincia y en consecuencia varios productores
han debido abandonar la actividad ya que derivar la producción a
otras regiones incrementa los costos de producción por la incidencia
del transporte.
El quinto lugar es ocupado por la provincia de la
Pampa que cuenta con 1 cuenca que a su vez puede ser dividida en
3 (Norte, centro y Sur), todas ubicadas en la franja oriental de
la provincia.
La provincia de Tucumán cuenta con una cuenca de
importancia relativa menor que el resto de las ya mencionadas.
Cantidad de tambos en control lechero
En lo que respecta al número de los establecimientos,
puede tomarse como referencia los registros del sistema de control
lechero. Cabe destacar que según este registro el 50% de los
establecimientos abandonaron el control en el período posterior
a la crisis de precios del año 1999, lo que implica que dejaron
de controlarse, aproximadamente, unas 350.000 vacas.
En el ámbito nacional, podría establecerse que la
caída en el número de explotaciones y de existencias ganaderas respecto
de la explotación lechera no fue tan marcada como en los registros
del control lechero, aunque sí mantuvo una marcada caída: a pesar
de que no se cuenta con registros concluyentes para el año 2002.
El número de tambos está estimado en el orden de los 15.000 establecimientos
y el número de vacas por tambos en 117 vacas de promedio. Éste número
es superior al promedio obtenido por el RENSPA
en 1998. Es viable suponer que el cierre de las explotaciones afectó
a los más pequeños productores y por ello el promedio de vacas por
tambo debió subir ligeramente. De esto surge que para una producción
de 8.150 millones de litros el rodeo estaría en el orden de los
1,75 millones de cabezas, dando una productividad según vaca total
de 4.644 litros al año, equivalente a 16,6 litros por día. La producción
lechera en el país pasó de los 6.600 millones de litros en 1992
a los 10.330 millones de litros en 1999. Surge también de esta estimación
que el 50% de los tambos produce menos de 1.000 litros de leche
diarios. (Iribarren; M. A., Dirección Ganadera, SAGPyA; 2002).
Gráfico Nº 1: Cantidad de tambos
en control lechero para el período enero de 1999 a septiembre de
2002.

Cuadro Nº 1: Nº de tambos, vacas
en ordeñe y producción individual
|
Indicadores del ciclo tambero
|
| |
1988
|
1995
|
1998
|
Est. 2002
|
Est. 2003
|
| Producción Nacional (mill. de litros) |
6.061 |
8.507 |
9.540 |
8.150 |
8.600 |
| Número de Tambos |
30.141 |
21.080 |
18.096 |
15.000 |
15.000 |
| Vacas Totales (en miles) |
1.867 |
2.014 |
1.943 |
1.755 |
1.755 |
| Producción por vaca total |
3.246 |
4.224 |
4.910 |
4.644 |
4.900 |
| Producción día (lact. 280 días) |
11,6 |
15,1 |
17,5 |
16,6 |
17,5 |
| Número de vacas por Tambo |
62 |
96 |
107 |
117 |
117 |
| Nota: Producción total nacional;
el resto de la información es para Bs. As., Córdoba,
Sta. Fe, Entre Ríos y La Pampa |
Fuente: 1988 INDEC (CNA88)
- 1995: SAGPyA - 1998: SENASA (RESNPA 04/09) - 2002 Est. Direc.
De ganadería
Nivel tecnológico
Son múltiples los factores que determinaron el crecimiento
de la producción lechera en la década precedente. Luego de la devaluación
de la moneda ocurrida a comienzos de 2002, algunos de ellos afectaron
la rentabilidad, ante la caída en los precios de la leche.
En la década del 90 el crecimiento de la producción
estuvo dado por factores como:
El sistema pastoril suplementado reemplazó mayoritariamente
al tradicional sistema pastoril durante el período mencionado.
Se realizó una importante introducción de material
genético importado del tipo Holstein como medio de mejoramiento
para el Holando Argentino lográndose aumentar la relación entre
la ingesta y la producción de leche.
Cuadro Nº 2: Importación de semen
de todas las razas lecheras
| Año |
1997
|
1998
|
1999
|
2000
|
2001
|
| Miles de dosis |
1.500
|
1.691
|
1.619
|
1.167
|
1.452
|
Fuente: SENASA
Se concretaron cambios en el manejo del rodeo a partir
de mejoras en los tratamientos sanitarios y en la composición de
la dieta animal; que transformó el proceso productivo, y que incluyó
la utilización de alimentos de diversos tipos y orígenes como las
semillas de algodón y los silajes embolsados, además de las ofertas
forrajeras tradicionales como pasturas, verdeos y henos.
Comenzaron a instalarse tecnologías denominadas ¨soft¨
como la capacitación en la gestión empresarial, la utilización de
programas computados en las áreas de nutrición, ordeñe y planeamiento;
y la inclusión de información permanente en el proceso de toma de
decisiones.
Se realizó una fuerte inversión en infraestructura
con la incorporación de maquinarias para la etapa de producción
y manejo de las reservas forrajeras; definitiva mecanización del
ordeñe con renovación e instalación de salas de ordeñe y una alta
incorporación de equipos enfriadores en el tratamiento postordeñe
que, sin dudas, ha permitido mejorar la calidad de la leche entregada
a la usina. Esta característica fijó la inaccesibilidad al mercado
por parte de aquellos productores que no tuvieron acceso al ordeñe
mecánico.
El nuevo contexto económico ha afectado a la producción,
debido al incremento en los insumos,
que en muchos casos están relacionados directamente con el valor
del dólar, y a la falta de ajuste en el precio y en los plazos de
pago de la leche. Las consecuencias se manifiestan en que algunos
productores no hayan podido mantenerse en el negocio e incluso muchos
han debido abandonar totalmente la producción.
El abandono de la convertibilidad produjo descompensaciones
en la nutrición debido a que la mayoría de los productores tienen
animales de mediana a alta producción, los cuales para cumplir con
sus requerimientos alimenticios necesitan del alimento balanceado;
al encontrarse con los altos precios del insumo, los productores
intentan volver al sistema pastoril pero en consecuencia cae la
producción ya que los animales están adaptados a un sistema intensivo
de altos requerimientos y no a uno pastoril.
Con la aplicación de un paquete
tecnológico y de gestión que permita reducir los impactos negativos
de la situación económica por la que está pasando el país podría
lograrse una mayor eficiencia técnico-productiva. Pero, ya sea por
la falta de crédito o por el endeudamiento sufrido por algunos de
los productores, no pueden llevarse a cabo innovaciones en el sector.
Esto acentúa aún más los rasgos negativos de la actividad, que sumado
a los bajos precios recibidos por los productores, lleva a considerar
un cambio de actividad por parte de estos últimos, en detrimento
de la producción lechera.
Evolución de precios
Mantener, reducir o, hasta en algunos casos, abandonar
la actividad, es la disyuntiva del productor lechero debido a la
crisis por la que atraviesa el sector. Los mejores precios de los
cultivos agrícolas y la sencillez operativa de éstos, han hecho
incrementar, en los últimos años, la superficie dedicada a esa actividad
y en especial a la soja en zonas que tradicionalmente eran ganaderas.
Esta sería una causa más que importante de la reducción y desaparición
de un gran número de tambos.
La recuperación de la producción, los mejores precios
y las mejores condiciones de pago a los productores son la causa
de que la curva de precios pagados al productor en pesos corrientes
se haya mantenido sin grandes fluctuaciones a lo largo de 2002.
En cuanto a la curva en dólares, las condiciones
han sido mucho más estables, oscilando entre los 0,08 $/l a 0,10
$/l hacia el final del año, básicamente por la pérdida del dólar
ante el peso.
El precio que recibe el productor tiene características
particulares y presenta ciertos factores adversos:
Los productores tienen nula o muy baja posibilidad
de elegir el mercado de destino de sus producciones. Éste entrega
su leche en usinas de la zona lo que lo imposibilita para direccionar
sus productos y así obtener mejores precios.
El productor tambero no puede cambiar de usinas con
facilidad y mucho menos con frecuencia como puede hacerlo un productor
de carne u hortícola. Es un sector inelástico
en este sentido y el tambero queda sujeto generalmente a la suerte
de un mercado de destino fijo.
Muy baja o nula posibilidad de negociar el precio
de su producto. Los productores son tomadores de precios y en consecuencia
están supeditados a los establecidos por las usinas.
Gráfico N° 2: Evolución del precio
de la leche al productor en pesos corrientes y en dólares por litro.

Fuente: SAGPyA. 2003
La competencia con la soja
Un estudio de Schneider; G., E., Comerón del Programa
Cambio Rural zona Centro de Santa Fe - INTA Rafaela de 2002- realiza
una comparación entre diferentes niveles de producción de tambos
versus el cultivo de la soja y señala que en los establecimientos
de mediana a alta producción la probabilidad de superar su renta
con este cultivo no es tan alentadora, en cambio los de baja producción
pueden, fácilmente, hacerlo. Dadas estas circunstancia es probable
que ésta sea la franja de tamberos que más tiendan a la reconversión
siempre y cuando proyecten cambios hacia el corto plazo.
Actualmente para la actividad tambera es muy difícil
competir con el cultivo de soja. Sin embargo, debe considerarse
que, un alto pero alcanzable nivel de eficiencia en el tambo mejorará
en gran medida su competitividad; que la agricultura presenta también
riesgos productivos que deberían tenerse en cuenta y que, si bien
aún no existen definiciones claras y/o hechos concretos, el análisis
del sector lácteo indicaría una recuperación del precio de la leche
pagada al productor para el corriente año.
La primer cuestión tiene que ver con cómo alcanzar
ese nivel de eficiencia superior, la cual podría llevarse a cabo
aumentando la eficiencia físico-económica del tambo a través de:
la retención de toda o gran parte de las vacas en una superficie
más reducida; disminuir los gastos improductivos del tambo a implementando
un control eficiente o con el incremento del ingreso mejorando el
precio unitario de la leche, por ejemplo, tratando de maximizar
las bonificaciones por sanidad y calidad higiénico-sanitaria de
la leche. El productor tiene 2 posibilidades:
- Buscar una genética más regional que le permita ajustarse al
ambiente y así aprovechar al máximo los recursos naturales locales
y no depender en grandes cantidades de insumos importados, que
lo llevaría a un aumento de los costos de producción, o
- Diferenciar los tipos y calidades de leche producidos, y direccionarlos
a mercados de productos para evitar la dramática condición de
escala que hoy afecta a aquellos que obtienen menos litros por
unidad de producción y que son precisamente los más perjudicados.
Cuadro Nº 3: Comparación del tambo y el
cultivo de soja
| |
Nivel de eficiencia productiva
y económica del tambo (1) |
|
Bajo
|
Medio - Alto
|
Alto
|
| Productividad (l/haVT/año) |
3.334
|
6.064
|
9.965
|
| Producción diaria (litros) |
1.169
|
1.844
|
2.184
|
|
Ingreso Neto del Tambo "IN" (2):
- $/ha/año
- equivalente en kg. de soja
|
16
52
|
234
755
|
360
1.161
|
| Rendimiento soja necesarios para igualar el
"IN" del tambo (kg/ha) |
1.774
|
2.477
|
2.884
|
| Probabilidad de obtener y superar los rendimientos
de soja (%) (3) |
92
|
52
|
44
|
Fuente: Según datos del Grupo de Economía
de la EEA del INTA Rafaela
[Ingreso neto = Ingreso bruto – (gastos en efectivo + amortizaciones)]
Es probable que la baja generalizada de la producción
pueda impulsar en el corto plazo un mayor equilibrio para aquellos
que aún conserven sus animales vía un aumento en el precio pagado
al productor, pero esto puede ser solo un puente hacia la próxima
crisis si no se revisan las bases del actual modelo productivo y
se da lugar a formas más desarrolladas de productos primarios que
conlleven también a un mayor desarrollo de productos industriales.
En el nuevo modelo productivo también podría complementarse
el tambo con la agricultura que permitirá una dolarización parcial
de los ingresos de la empresa; una asociación adecuada en la rotación
de cultivos y un balance adecuado en los ingresos financieros y
permitiría no agriculturizar la explotación en detrimento de la
actividad tambera.
Bibliografía
- Scneider; G., E., Comeron. El Tambo versus la agricultura: el
país de los extremos, 2da parte. Revista Producir XXI. 10/10/2002.
- Scneider; G., E., Comeron. Impacto de la devaluación en el tambo
según su eficiencia económico-productiva. Revista Producir XXI.
10/02/2003.
- Iribarren M. A., Lechería: informe del sector primario. SAGPyA.
Enero 2002.
- SAGPyA Cuencas lácteas argentinas.
[2] Compuesta por: Belgrano, Iriondo, Caseros, Gral.
López, Rosario y San Lorenzo.
[3] Abarca a los departamentos de Castellanos, Las
Colonias, San Martín, La Capital, San Jerónimo, San Justo, San
Cristóbal, 9 de Julio, Vera y Gral. Obligado.
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