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Tiempo de compromiso
Fernando Vilella- Decano de la Facultad
de Agronomía
La Facultad de Agronomía de la UNIVERSIDAD DE BUENOS
AIRES cumplió por estos días nada menos que 98 años de vida. Cuando
en 1998 comenzó a dictarse la Licenciatura en Economía y Administración
Agrarias, sabíamos de algún modo que comenzaba a gestarse una etapa
nueva en la historia de esta Casa.
La historia de la Economía Agraria dentro de la formación
agronómica desde la creación de esta facultad siempre ha tenido
un rol fundamental. Desde el primer programa de estudios, se planteaba
la necesidad de capacitar al profesional de las Ciencias Agropecuarias,
que en ese entonces se trataba de agrónomos y de veterinarios, de
un sólido conocimiento en Economía, basado en asignaturas como Economía
Política, Economía Rural y Legislación Rural. Hacia 1936 se crea
el Instituto de Economía y Legislación Rural antecesor del actual
Departamento de Economía, Desarrollo y Planeamiento Agrícola. Este
hecho implicó pasar de tener 3 asignaturas en un plan de estudios,
a conformar un Instituto con actividades de investigación y docencia
con personalidad propia.
Pero esta vocación se puso a prueba crucialmente
cuando hacia 1996 surge dentro de la misma Universidad de Buenos
Aires la inquietud de distinguir al Economista Agrario del resto
de las profesiones, con una carrera de grado que pudiera satisfacer
lo que el medio estaba requiriendo. La Facultad de Agronomía, aceptó
el desafío. La Licenciatura en Economía y Administración Agrarias
vino a ocupar ese espacio y el resultado está frente a nosotros:
desde 1998 a la fecha una gran cantidad de alumnos provenientes
de distintas zonas del país han confiado en esta Facultad para realizar
sus estudios. La carrera en estos cuatro años ha adquirido identidad
propia, han jurado los primeros egresados y hay un buen número de
proyectos de intensificación en marcha. La LEAA se ha ido afianzando
día a día con el entusiasmo con que los estudiantes se dedican,
superando la inquietud de ser los primeros que lleven este título,
sabiendo que participan de una creación conjunta, de un tiempo de
cambio que exige audacia, voluntad y compromiso.
Nuestros docentes se esforzaron por elaborar programas
que respondan a preguntas nuevas, propias de otro profesional de
la Agronomía. La mayor parte de las asignaturas exigieron un gran
trabajo de parte de las cátedras, muchas de las cuales no tenían
espacios comunes con las ciencias económicas, sin embargo rápidamente
comprendieron la necesidad del aporte de cada una de ellas a este
perfil.
La importancia que la Facultad de Agronomía ha otorgado
a la consolidación de la enseñanza y la investigación en los distintos
aspectos de la Economía Agraria tiene su evidencia no solo en la
existencia de esta carrera de grado (cuya especialidad se ofrece
solo en otras dos universidades nacionales en todo el país) sino
también en la concreción de dos programas de Postgrado a nivel de
Maestrías (Agronegocios y Economía Agraria) y varias especializaciones
relacionadas con las disciplinas que atienden las cuestiones económicas,
sociales y de gerenciamiento de negocios, fundamentales para encarar
con firmeza el desarrollo agroindustrial que el país espera.
La aparición de Apuntes Agroeconómicos es una muestra
más de crecimiento y de fortalecimiento de una identidad propia.
Como Decano de la Facultad de Agronomía, celebro esta iniciativa,
esperando que se consolide en el tiempo y que ayude a quienes se
sumen a ella, a adquirir habilidades propias del quehacer profesional,
ofreciendo generosamente sus conocimientos a quienes visiten estas
páginas.
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